Cambiemos, entre la política y la chequera

Gerardo Pressman-. La interna peronista se recalienta en Entre Ríos y en el país, pero la interna que seguramente tiene mayores chances de reconfigurar el futuro, es la interna al interior de Cambiemos, donde los radicales -apasionados por las internas- libran su batalla contra el PRO sin olvidarse de lo suyo: pelearse entre ellos.

En el diario más macrista, La Nación, publican una nota donde Luis Etchevehere es un potencial candidato a algo, encima a la gobernación. Delirios totales. Dice la nota que Etchevehere competiría con Atilio Benedetti (lo cual sería una monumental paliza electoral para el tipo m`s repudiado en Entre Ríos por el vaciamiento de El Diario, además de lasúltimas noticias sobre el "bono" de la Sociedad Rural) pero que ambos se bajarían si compite Rogelio Frigerio. Lo cual suena lógico: si Atillio Benedetti ya se bajó por Afredo De Ángelli, perdiendo así el radicalismo la oportunidad de gobernar la provincia, obvio que se bajaría por Frigerio, ahora que maneja la billetera mas grande. Porque la única clave de la dinámica interna nacional de Cambiemos que incide en la dinámica provincial de Cambiemos es la billetera y el látigo, el método con el cual Rogelio Frigerio domina la política entrerriana. ¿Cuánto duraría como un dirigente con relevancia provincial sin tener el cargo de Ministro de Obras Públicas? Poco y nada a juzgar por su altísimo desconocimiento, siendo que en toda la historia entrerriana ningún político a pagado tanta plata para promocionarse a sí mismo.

Aunque el que tiene mayores chances de ganarle a un candidato débil del peronismo como lo es Bordet es Sergio Varisco, primero debería vencer en internas a Benedetti, un reto nada fácil. Para la cultura radical, gobernar es siempre un prontuario en vez de un currìculum para la interna partidaria. Por si no fuera poco luego debe tratar de que la chequera de Frigerio no lo baje.
Mientras tanto y buscando un lugar en las listas sábanas como ante cada elección los dirigentes de siempre lanzan rimbombantes candidaturas a gobernador que nunca piensan concretar. Rogel ya va por el récord de bajarse de candidaturas.
El mecanismo es siempre el mismo. Un par de publinotas y tres afiches alrededor de los hoteles donde paran los que tienen la lapicera, luego la capitulación en nombre de altos valores republicanos y la integración en la lista sábana, que siempre dicen repudiar.



En Cambiemos la opción de hacer o no internas le compete pura y exclusivamente a Mauricio Macri. La decisión Macri la toma en función de sus propios intereses personales, los cuales casi siempre coinciden con sus intereses políticos.
Entre Ríos no es una provincia importante para Cambiemos.
Gobernada por un gobernador dócil, que le hace caso a todo lo que le ordenen desde el PRO a cambio de nada (de nada que sirva para la provincia) el impacto de volver a ganarle a Bordet será hacia afuera de la provincia un impacto puramente político, para decir le arrebatamos una provincia al peronismo. Y para, en caso de ganar Benedetti, el desembarco de Etchevehere y Frigerio a hacer negocios desde los dos lados de mostrador, puede ser tentador. pero ya lo hacen sin necesidad de pagar los costos políticos que paga Bordet, cuyo comportamiento en relación a los negocios de Frigerio, Benedetti, De Ángelli y Etchevehere, ya da asco. Hasta verguenza ajena se siente al observar que se anuncia con bombos y platillos cada nuevo subsidio a los ricos mientras siguen las aulas vacías, los tarifazos de luz, la salud pública cayéndose a pedazos.