Bajan, el día es vidrio sin sol



Manuel Langsam-. BOLSEROS Y ESTIBADORES


Pio Andino, Blanco Quiroz y Rito Gonzalez eran los estibadores. Y Pancho (EL Tarta) Raido, Andres Torres, Eusebio Rodriguez, Felix (el Negro) Biondi, Antonio (el Loro) Sandoval, Beto (el Grillo) Romero “El Condenado” Narbais, Santos (la Vaca) Barreto, Amin (Turco Chico) Omar, Requinque Quiroga, Teco Godoy, Teodoro Medina eran “los Bolseros”. Todos ellos trabajaban para el Elevador Oficial o la Cooperativa Fondo Comunal en la recepción y acopio de cosechas de granos. No existían las cosechadoras actuales, ni las tolvas, ni los chimangos y los silos-bolsa. Toda la recolección se hacía con cosechadoras muy rudimentarias tiradas por caballos o, en el mejor de los casos, por un desvencijado tractor, y todos los granos iban a parar a bolsas de unos 60 kgs de peso. Esas bolsas llegaban en los carros rusos en los que entraban 22 por viaje o en los carros playeros que cargaban unas 40. No se usaban camiones de carga (o muy pocos), ya que no había caminos en las colonias por los que pudieran circular. Esos carros llegaban a los lugares de acopio que eran el Elevador Oficial o el galpón de Fondo Comunal, el mismo que hoy en día es parte integrante del Museo de Domínguez, en donde se hacían las estibas, cuadrados de unos 10 por 10 o 12 por 12 metros de base y una altura de 5 a 6 metros.
¡Que arte para estibar! Había que trabar las bolsas para que la estiba no se derrumbara y al mismo tiempo dejar una especie de escalera con las mismas bolsas para poder alcanzarlas a medida que la estiba se iba elevando. Ninguna bolsa asomaba ni un centímetro fuera del cuadrado. Ese era el trabajo de “los estibadores” que iban recibiendo las bolsas de “los bolseros” . Todo hecho a pulso, en diciembre o enero y en un galpón de techo de chapas. Lo mas parecido a un horno por la temperatura que ahí reinaba…


Los bolseros recibían la carga de los carros a nivel de la calle y tenían que ascender por una planchada de unos 30cmts de ancho, en un desnivel ascendente de casi un metro, con una bolsa de 60 kgs al hombro que dejaban en la balanza. Una vez pesadas, cargarlas nuevamente y alcanzarlas al estibador que podía estar a 4, 5 o 6 metros de altura. Y ese trabajo durante 8 horas diarias con una temperatura de 35 o mas grados. ¿De qué fibra estaban hechos? Los mas prácticos hacían oscilar la planchada al pisarla y el vaivén los ayudaba a impulsarse hacia arriba. Pero había que andar en una tabla ascendente de 30cmts de ancho y cargado ¡con una bolsa de 60kilos al hombro!


¡Que hombres guapos! Y trabajaban con alegría en una ocupación que lentamente los iba desgastando y del que debían retirarse a temprana edad y muchas veces enfermos, ¿Qué era de sus vidas en ese momento? ¿O qué les paso cuando fueron suplantados por la tecnología moderna que prescindió de ellos?... No lo se.

Pero se merecen un recuerdo por una vida tan laboriosa y sacrificada. Mi homenaje hacia ellos.