Arde la ciudad



Ezequiel Bauman-.Los entrerrianos, que somos los que mas pagamos  en todo el país de boleta de luz residencial (también batimos el récord para los ricos: el gobierno provincial les cobra CERO PESOS en algunos casos) a pesar de ser una provincia gobernada por aliados del PRO como lo es el contador Gustavo Bordet, estamos siendo castigados de manera brutal, hasta sádica, por el Ministerio de Energía y Minería de la Nación. Ministerio que cubre los regalos a las mineras extranjeras que explotan vilmente nuestros recursos naturales degradando el medio ambiente, con los tarifazos a los trabajadores y jubilados.

Este ataque a los entrerrianos es doble por los costos sociales y ambientales de producir energía eléctrica para que sea subsidiada en los barrios más ricos de Capital Federal.
Una ciudad entera -Federación- fue arrasada por la dictadura militar bajo la promesa de que la represa de Salto Grande les dejaría la tarifa gratuita de luz (ver abajo documental al respecto). Nunca se cumplió esa promesa y desde que el contador Bordet se pasó a Cambiemos, Federación es la localidad que paga la tarifa de luz más alta de la provincia, incluso más cara que La Paz, donde una cooperativa opaca brinda uno de los peores servicios de la Argentina a un precio sideral.



La permisividad de los entrerrianos para con sus gobernantes  explica una parte de este atropello. La otra parte la explica el silencio del Poder Judicial, indispensable para estos fines, lo cual explica por qué en el ente que debe controlar la energía estaba primero el doctor Marcos Rodríguez Allende (sobrino del diputado Allende) y ahora el doctor José Carlos Halle (esposo de la Ministra de Justicia), así como en la Secretaría de Energía estaba el marido de la presidente del Superior Tribunal de Justicia.
Así es como el Poder Judicial de Entre Ríos avaló supuestas audiencias públicas (pregunto al lector: ¿se enteró alguna vez de la realización de estas supuestas audiencias públicas?) donde según el gobierno y la Justicia, los usuarios aceptaban estos salvajes y crueles tarifazos con espíritu masoquista y hasta felicitaban a los parientes de funcionarios que no cumplían su labor al frente del ente que debe defender a los consumidores. Con estas formalidades, los ataques del gobierno a la gente pasaban a ser "legales".

Los entrerrianos no sufrimos una invasión. No vivimos una guerra. No nos atacan los marcianos. Triunfó el Frente Para la Victoria, el contador Bordet decidió comprar con cargos al ex Frente Renovador -primero fue Adrián Fuertes, antes las protesta de Busti, luego el propio Busti se sumó al poder- y luego pasarse a las filas de Cambiemos, donde no se sabe si lo van a aceptar como candidato. Hoy ninguna fuerza política expresa el descontento con los tarifazos en la electricidad por parte de la empresa que privatizó el peronismo y estatizó el fallecido doctor Sergio Montiel. Hablamos de ENERSA.

Mientras tanto, el contador Bordet ha decidido gobernar contra el pueblo. Haciendo oídos sordos a las movilizaciones que todos los días le reclaman que cumpla con sus promesas electorales, el contador Bordet se dedica a la agresión sistemática -económica y verbal- a los ciudadanos, excepto que sean empresarios, a los cuales les regala con honores cuantiosos subsidios que pagamos todos y las generaciones que vendrán. Los entrerrianos seguiremos pagando la fiesta de la Sociedad Rural durante varias generaciones. Tendrán que pasar con suerte medio siglo para terminar de pagar estos subsidios a los ricos y poder destinar la coparticipación a mejorar la educación y la salud. Medio siglo siempre y cuando a partir de 2019 asuma un gobierno que sea responsable, razonable, honesto y serio.