Al final, Magda solo necesitaba tiempo


Joakito.- A poco mas de un año de la movilización que protagonizaron diferentes actores culturales, la gestión municipal ha avanzado para bien en el cumplimiento de las demandas planteadas, mientras que la llamada Asamblea en Defensa de la Cultura, se transformó en una usina de militantes oficialistas del gobierno provincial.
Era previsible, que la gestión municipal al recibir un sin fin de críticas por el nombramiento en frente de la Secretaria de Cultura a la madre del Intendente haya salido durante todo el 2017 y lo que va de este año a trabajar activamente con los actores vinculados a las artes de la ciudad.
En principio, el sostenimiento de actividades gratuitas y de interés para todos los paranaenses se vio plasmado no solo en la Fiesta Nacional del Mate -que por primera vez desde que es organizada por el municipio fue gratuita- sino también en ciclos como "Cine bajo las Estrellas", el Festival "Vamos las bandas" -organizado a la par con la Subsecretaría de la Juventud de la Municipalidad que se realizará por segunda vez en el Balneario Municipal el 6 y 7 de abril, como así también los diferentes talleres coordinados por el Programa Municipal SUMAR ARTE Paraná. Cabe destacar que este programa a pesar de haber sido pensado para coordinar con las distintas bandas musicales de la ciudad, supo abrir el juego y darle espacio también a la literatura, ya sea al cuento o a la poesía, llevando a cabo talleres abiertos al público en general y coordinado por escritores locales.

No se puede dejar de mencionar la reactivación y ampliación en la convocatoria del Fondo Económico de Incentivo a las Culturas, las Artes y las Ciencias (FEICAC) que era una de las banderas que tomó en su momento la Asamblea: en esta ocasión desde el municipio se anunció que el Fondo "buscará apoyar aquellos proyectos que impliquen un mejoramiento en la vida de la comunidad paranaense, respetando la compleja diversidad de las expresiones y modalidades del actual mundo cultural local, como también incentivar la reflexión creativa en la producción de arte, tecnología y ciencia, a partir de distintas miradas y buenas ideas de los ciudadanos residentes en Paraná".
Es un buen anuncio sobretodo si tenemos en cuenta que quienes cobraban fueron solamente  los que estaban vinculados a la escena teatral.

A su vez, los centros culturales de la ciudad fueron refaccionados y han vuelto a funcionar con todo su explendor, aunque queda pendiente una reparación y refacción del Anfiteatro Hector Santángelo ubicado en el corazón del Parque Urquiza
Del otro lado del mostrador se encuentran quienes aún se convocan en la denominada Asamblea en Defensa de la Cultura. Desde ese lado, solo han centrado sus críticas en la falta de pago de algún que otro contrato a nivel municipal, haciendo silencio sobre las mismas irregularidades cuando estas se cometen desde el gobierno provincial. La Asamblea que en su momento se constituyó para defender los espacios conquistados nunca se planteó puertas adentro la independencia política, por el contrario, muchos compañeros y compañeras artistas -militantes y ex militantes kirchneristas-  intentaron imponer la idea de que el vaciamiento cultural es “sólo” municipal, buscando encubrir  al gobierno provincial del Frente para la Victoria del cual forman parte, y en el cual muchos realizan sus actividades legítimamente. Nadie protesta porque te paguen de un lado del mostrador, lo criticable es que no se mida con la misma vara, máxime si se tiene en cuenta que desde el municipio -a pesar del nepotismo- la madre del intendente atiende cara a cara todos los días en su despacho.
No se puede decir lo mismo desde la gestión provincial, que no solamente le bajó de rango a la cultura, dejando de ser un Ministerio para darle un perfil mas mercantilizado y convertirlo en Secretaría junto al Turismo.

Una política cultural no se define solamente por la suma de actividades artísticas que se realizan sino que se trata, en primera instancia de poder pensar en la diversidad cultural de toda la ciudad, de pensar en la defensa del patrimonio de nuestros museos y bibliotecas, de rescatar los espacios públicos disponibles y de pensar junto al conjunto de la sociedad dónde y cuándo es necesario que haya expresiones artísticas.
Es desde esta lógica que, me parece, el gobierno municipal ha sabido reaccionar a tiempo y cumplir con las demandas que en su momento realizaba la Asamblea
El interrogante que queda abierto aún, y que debe ser respondido por ambos lados es:  ¿Por qué cada vez que asume un gobierno -sea del color político que sea- desarma lo hecho por la gestión anterior?