Agua, te miro y te quiero



Pablo Mori-. Desde el sur de la provincia anuncian que se movilizaran una vez mas al  Puente General San Martín que une la localidad de Gualeguaychú con Fray Bentos (Uruguay), contra la contaminación por parte de la pastera Botnia-UPM.

Si bien la pelea de los vecinos de Gualeguaychú ha sido convertida en emblema por toda la dirigencia política entrerriana, eso no significa que sean efectivas este tipo de movilización, máxime si tenemos en cuenta que la protesta sobre un puente internacional la harán en el marco de un fin de semana largo afectando el comercio y el intercambio turístico de la región.


Fue mas efectiva la Reina del Carnaval, Evangelina Carrozo, mostrando con su traje de carnaval un cartel contra las pasteras en la Cumbre de Viena ante la mirada de todos los presidentes, que las masivas y varias marchas al puente realizadas por la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú.
Pero el problema ambiental y de contaminación en Entre Ríos no se reduce solamente a la ciudad de Gualeguaychú, al río Uruguay y a las pasteras, sino que atraviesa toda la provincia, fundamentalmente por la falta de políticas de desarrollo que lleven adelante el saneamiento de los arroyos y de los ríos en la provincia, políticas que se tienen que llevar adelante teniendo una visión de  desarrollo sostenible, una visión ecológica y un efectivo control ambiental. Hoy ausente, anotemos.

No son solo las pasteras las causantes de la contaminación. Si tomamos, por ejemplo, las causas de contaminación en las aguas del Río Paraná se notarán que en su mayoría son el vertido de efluentes cloacales e industriales. Y que a ello se le suma la negativa incidencia de algunos manejos agropecuarios o de la deforestación, sobre la calidad de las aguas superficiales y subterráneas. Por ejemplo en los polos industriales del sur provincial la contaminación está ligada a las industrias petroleras, petroquímicas y químicas en general; y en el norte el problema aparece debido a los efluentes de los ingenios, los frigoríficos y  en menor medida las papeleras que están instaladas en el norte santafesino. Estos residuos de variada toxicidad son volcados en lagunas, bañados, arroyos y riachos, los que finalmente desaguan en el rió Paraná.

Cualquier vecino atento puede observar que este verano, fueron varios los balnearios  de la provincia que no se habilitaron por contaminación mostrando un claro indicio de la magnitud del problema. Uno de ellos fue el balneario Thompson de la capital provincial, en cuyas aguas termina el arroyo Las Viejas que esté en un estado de contaminación deplorable .
La contaminación en casi todos los arroyos y en menor medida en los ríos de la provincia se debe fundamentalmente a que desde la provincia  no se controla que las plantas de tratamiento de efluentes industriales y depuración de líquidos cloacales estén en todos los establecimientos fabriles, tambos, grandes criaderos, etc, por ello llama la atención  que el gobernador Bordet, ante la noticia de la movilización realice movidas políticas en la secretaría de medio ambiente, nombrando a quienes antes estaban en la secretaría de producción, secretaría que tiene el poder de policía para ver si los establecimiento fabriles o los grandes criaderos cumplen con las normativas ambientales.

Es necesario que se encare un política interministerial que tome en cuenta el medio ambiente y la enseñanza de su cuidado y preservación. Solo así se podrá aumentar la calidad de vida de los vecinos; intentando reducir la emisión de gases, los malos olores y el efecto invernadero; y a su vez evitar la proliferación de plagas y vectores, en las ciudades mas pobladas. Basta pasear por cualquier ciudad entrerriana y ver la cantidad de desperdicios como botellas plásticas, tergopol, bolsas, aerosoles que son arrojados a los arroyos y que muchas veces llegan al río, como bien apunta Joakito en esta nota.