A contramano de los mercaderes de la salud


Joakito.- Desde el Ministerio de Salud de la provincia, anunciaron el alquiler de una casa en el centro de la capital que funcionará como "Casa de Medio Camino". La casa estará habitada por mujeres y hombres y tendrá un equipo encargado del desafío que implica, por primera vez en la historia institucional de la salud mental entrerriana, tener un dispositivo intermedio para pensar la externación de usuarios, fortalecer derechos y recuperar autonomía. El equipo a cargo depende del Hospital Escuela de Salud Mental. ¿Qué son y cómo funcionan?

El avance por parte del gobierno de la provincia en este tipo de prácticas terapéuticas es una buena noticia sobre todo en tiempos donde los mercaderes de la salud buscan dar marcha atras con la ley nacional de salud mental y adicciones

La Ley de Salud Mental garantiza el derecho a la salud mental y hace un llamado a la  desinstitucionalización, a la rehabilitación y reinserción social de las personas institucionalizadas. En este sentido, a raíz de los cambios que generó la sanción de la ley de salud mental y adicciones permitió que surjan sistemas alternativos de atención para los pacientes, entre los que se encuentran  como sistema alternativo o complementario de atención el dispositivo conocido como "Casa de Medio Camino". Por lo general, estas casas de medio camino sirven para albergar a pacientes que estuvieron internados en algún centro de salud mental por un trastorno psiquiátrico agudo y que por alguna razón todavía no pueden volver a su hogar o retomar las relaciones sociales previas a esa internación.

Muchos tal vez recuerden este tipo de práctica por la novela de Pol-Ka "Locas de Amor".
Este tipo de dispositivos -similares a los "Hospitales de noche"- no son nuevos y se han replicado con éxito lo largo del mundo liberando al sistema de salud mental de sus funciones arcaicas, de control social, coacción y segregación.
En Estados Unidos, en 1953 se crearon alternativas comunitarias para insertar y retornar a la comunidad a los pacientes y asimismo sostener sistemas de apoyo para aquellos que sufren una enfermedad mental.
En Italia -quizás el país donde mas fuerza tuvo el movimiento  desmanicomializador- en el año 1971 se modifican las instituciones de hospitalización por ambientes terapéuticos abiertos. La experiencia italiana fue exitosa cuando se hizo gradualmente y se desarrollaron simultáneamente servicios comunitarios y hospitalarios, logrando que toda una generación de psiquiatras de Europa planteen una estrategia, para que el enfermo pueda volver a desarrollar una vida laboral normal después del tratamiento psiquiátrico.
De esta manera fue creado el primer Hospital de Día y más tarde se le agrega el Hospital de Noche. En 1985 el Hospital de Día, (que algunos autores prefieren llamar centro de día para liberarse del término hospital) comienza a expandirse por todo Europa, EEUU y Canadá.
En Argentina la primera implementación de un Hospital de Día se realizó en el Hospital Moyano en la década del 80.

Este tipo de dispositivo facilita el proceso de rehabilitación de los paciente a fin de mejorar
su autonomía, ya que es fundamental el fortalecimiento de los vínculos familiares porque favorecen el tratamiento. Que los pacientes de salud mental pasen días en estas "casas de medio camino" incentivan la búsqueda de vínculos extra-familiares para que se enriquezca la vida del individuo.
Hay que tener en cuenta que para lograr autonomía son muy relevantes las actividades comunitarias, fuera del ámbito del dispositivo, a fin de lograr una rehabilitación entendida como el regreso del paciente a su estado anterior a su hospitalización.