¿Seguirá existiendo Entre Ríos en 40 años?



Lucas Carrasco-. Las catastróficas consecuencias del (corrupto) decreto firmado por Leonardo Simons que exime de todo impuesto a la oligarquía entrerriana. ¿Seguirá existiendo en 40 años esta provincia como tal?


La pregunta no es banal ni exagerada: si uno proyecta la catástrofe corrupta del decreto firmado por Leonardo Simons eximiendo de todo impuesto a la oligarquía que de tan poco sofisticada desconoce lo que es un seguro de riego, solo queda una respuesta y es que el federalismo se va a la concha de la lora y Entre Ríos pasará a depender pura y exclusivamente de la voluntad del coimeador capataz de turno en el gobierno nacional.
Con la coparticipación provincial hipotecada por varias generaciones y a tiro de la inestabilidad internacional (en un mundo dominado por el dictador chino aplaudido en Davos mientras Trump sabotea el precario unilateralismo y la OTAN), la profundización del Modelo Leonardo Simons (que consiste en no cobrarle impuestos a los ricos y arrodillarse por migajas en la Nación para cubrir esos huecos) hace que cualquier proyección a mediano plazo tenga que partir de la premisa básica, la posible disolución de una entidad jurídica formal, pero en los hechos, inútil.
O sea, la pregunta a mediano plazo es: ¿les convendrá a los dueños de esa entidad jurídica inútil llamada Entre Ríos afrontar la inestabilidad intrínseca y creciente de una inversión de alto riesgo para sostener, apenas, una formulación jurídica insípida propia del derecho argentino, ajena a los intereses de esos dueños?

Pensemos de acá a 40 años: la frontera agrícola expandiéndose, los puertos privatizados absolutamente mecanizados, las rutas por tierra sin conductores, la pulverización definitiva del mercado interno, la producción primaria sin empleados, y una entidad jurídica que es un paraíso para los ricos pero no es un paraíso financiero.
Quedan dos posibilidades: o se disuelve la provincia de Entre Ríos, adjuntándola a regiones viables como Santa Fe y Córdoba (ya sea, adosándola a la provincia de Santa Fe o juntando las tres provincias para crear una sola, llamada Provincia Centro o como se le llame) o bien, se mantiene la entidad jurídica, se financia con dineros de Nación las fuerzas policiales para contener las villas miserias que no hayan logrado huir y se financia a través del secreto bancario, por lo cual habría que reformular la Constitución. Y ponerse a la cola de Jujuy, Catamarca, Santa Cruz y el Conurbano para ser un paraíso financiero al interior de la Argentina. Siempre y cuando esté la venia de las potencias -tanto la dictadura del capitalismo salvaje del Partido Comunista Chino como la Democracia Militar de los Estados Unidos- para darse el lujo de tener sus pequeños paraísos africanos en el cono sur del continente americano. Algo que no hay que descartar si se avanza en un acuerdo con Chile y la Democracia Militar de los Estados Unidos mantiene, como todo indica, poder de fuego nuclear suficiente para dictar las reglas de juego del "libremercado" con la dictadura china.
Después de todo, para esas potencias, la hipoteca de Entre Ríos son monedas. Aunque para Entre Ríos plantee el dilema de su disolución.


¿Por qué proyectar la bestialidad que firmó el gobernador más reaccionario desde la vuelta de la democracia después de Mario Moine, que es Leonardo Simons, hacia el futuro; si ese corrupto decreto se firmó por una sola vez y bajo la excusa de la sequía?
Primero, porque la sequía es una excusa.
Segundo, porque ese decreto es el punto máximo de una Política de Estado creciente.
Tercero, porque internamente en el peronismo no se cuestiona el Modelo Leonardo Simons. Todos lo putean al gobernador y su claque, especialmente el amanuense secretario Freddy Kueider, pero los cuestionamientos no pasan de cuestiones formales; a lo sumo, la calidad degradada del debate económico en la provincia se reduce a si hace falta que Leonardo Simons arrodillado le bese el anillo al iletrado (en el sentido de que no es abogado) Mauricio Macri o si alcanza con arrodillarse. No pasa de ahí el asunto.
Cuarto, porque la oposición con mayores chances de ganar, no solo no cuestiona este Modelo Leonardo Simons sino que se beneficia de manera directa en sus bolsillos (Benedetti, Etchevehere, De Ángelli, Frigerio, los piqueteros que extorsionan para pedir planes impositivos, dado que son planeros vip) e indirecta en lo político.
Quinto,  porque cuando el lumpenaje judicial y el periodismo patrullero dejen de hacer alabanzas a Leonardo Simons y empiecen a perseguirlo, le van a cuestionar contratos de publicidad, cartelitos o las boludeces sin licitación que hizo su esposa arquitecta egipcia especializada en estacionamientos sin autos en la puerta de Casa de Gobierno. No se van a meter en el meollo corrupto del Modelo Leonardo Simons: no se van a meter con los que, finalmente, colgarán el cartel (sin una vaca de testigo reservado) de "una provincia atendida por sus propios dueños" cuando los planeros vip gobiernen directamente. ¿Acaso se van a volver a cobrar impuestos? No jodamos. No saben lo que es pagar un impuesto estos planeros vip. Si hasta Laura Alonso (¡¡¡LAURA ALONSO!!!) de la Oficina Antiopositor se dio cuenta que Ethevehere es un chorro. Laura Alonso....¡¡¡Laura Alonso!!! Hasta Lázaro Báez se debe cagar de risa de Etchevehere.

De acá a 40 años, el debate sobre la continuidad o no de la entidad jurídica llamada Entre Ríos será un debate solamente jurídico. Lo que hoy parece imposible, las próximas generaciones de entrerrianos lo verán desde el exterior o desde las ciudades donde hoy huyen los que pueden. Porque la falta de oportunidades para los talentos locales, la lumpenización educativa, la fábrica de pobres y el rutilante avance tecnológico en el manejo productivo de los suelos, se complementan con una creciente e impagable deuda, un gobierno que afana a los trabajadores para subsidiar a los más ricos y una degradación institucional que parece no tener freno.



¿No les agrada este visión realista?
Miren Canal 9.

Y el último que apague la luz.
Y tire la llave.