"Se siente, se siente: Chocobar Presidente"


Joakito.- Un gurí de 11 años fue muerto por un balazo policial desde la espalda en Tucumán. Los policías que asesinaron al chico fueron detenidos pero frente al argumento de que actuaron en defensa propia fueron liberados, utilizando el libreto que la Ministra de Seguridad (compartido por su par entrerriana Rosario Romero).

Patricia Bullrich les ha dado a todos los policías un argumento justificatorio del gatillo fácil, o sea, del asesinato doblemente agravado por provenir de las fuerzas policiales.
¿Cómo puede ser que la primera reacción sea tirar a matar?  Hay un punto de inflexión tremendo, que se dio con la defensa del policía Chocobar, legitimando y  avalando el asesinato. Esto provocó un efecto cascada en las provincias. Hay un dejar hacer, un visto bueno a que esta sea la forma de gestionar la conflictividad social.



Apenas se conoció el caso Chocobar ( policía local de Avellaneda que asesinó de varios balazos por la espalda a un presunto delincuente en el barrio porteño de La Boca) la grieta se hizo sentir: están por un lado los que de alguna manera apoyaban a la policía del “gatillo fácil” (cansados del accionar delictivo) y los que propiciaban la detención legal de los delincuentes sin necesidad de apelar a las armas. Apenas Macri recibe a Chocobar y lo trata como "héroe" se multiplicaron los casos de gatillo fácil en el país. El del chico de 11 años de Tucumán es uno de ellos.

Este artículo no pretende santificar a la victima, ni mucho menos como hacen los grandes editoriales demonizarla, sino que se trata de poder pensar una política de lucha contra el crimen que tenga como base el respeto a la vida y a los derechos humanos. Supongamos por un instante que el gurí asesinado era un asesino en potencia: ¿Se justifica el asesinato en un país donde la pena de muerte fue derogada hace años (estuvo  vigente durante la última dictadura militar, sin embargo, ningún tribunal se nimó a sancionar con esta pena a ninguno de los detenidos bajo disposición del régimen militar)? ¿No tienen derecho los jóvenes pobre a un juicio justo? ¿Por quá cada vez que las fuerzas de seguridad y los juzgados actúan en las barriadas pobres solo piensan en prisión preventiva sin darle lugar a los acusados de mostrar su inocencia?

Esta política oficial de defensa de los asesinatos por parte de las fuerzas de seguridad se da en un contexto donde el propio sistema penitenciario está en crisis. En este contexto la mayoría de las fuerzas de seguridad provinciales vienen actuando de acuerdo a lo que le dicta la ley de contravenciones que como todos saben vienen desde la época dictatorial, multiplicando así  las razzias, los operativos sobre las barriadas e incluso ha llegado a controlar también los servicios de transporte.
Todo esto es posible porque la formación de los propios policías sigue siendo la misma que en la dictadura encontrándose que en todas las provincias los entrenamientos (los bailes) son similares a los que se usaron en La Rioja, donde murió un cadete: se tortura a los aspirantes de manera selectiva para seleccionar a los que van efectivamente a ingresar y de paso se los va mentalizado con los métodos que luego van a tener que implementar en las comisarías. Recordemos sino las palabras de Patricia Bulrich: "Hay una doctrina que avala la acción del policía, la doctrina policial escrita en todos los manuales de la policía de nuestro país” supo decir el mismo día que defendía a Chocobar.
Es decir, que el asesinato del gurí de 11 años en la provincia de Tucumán se puede enmarcar en una no tan nueva doctrina que puede llevar de nombre "Doctrina Chocobar" donde el Estado parece haber legitimado a sus fuerzas de seguridad para realizar ejecuciones extrajudiciales y usar sus armas con mayor liviandad.

El gobierno al no tener ningún indicador positivo en términos económicos, se siente mas que cómodo defendiendo esta nueva doctrina. Para Cambiemos hablar de inseguridad es defender a los policías que asesinan por la espalda o defender que se mueran presos en las cárceles -total son pobres y por "algo habrá sido". Algo de esto charlábamos con el diputado nacional Huss respecto a la política comunicacional de Cambiemos. Son capaces de legalizar la pena de muerte.
Esta situación de comodidad del gobierno sobre este tema ha llevado a que en poco mas de dos años, según la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), de larga trayectoria en el estudio de las fuerzas policiales, se produzcan 725 muertes por el accionar de agentes del Estado, el doble de lo que ocurría en años anteriores.