La Unisectorial selfie contra el tarifazo

Pablo Mori-. Con la humildad -de convocatoria- que los caracteriza, se realizó en la Plaza 1º de Mayo de Paraná una concentración para manifestarse en contra de los aumentos en los servicios públicos.

¿Qué es el poder?

Lucas Carrasco-. La naturaleza del poder es bastante simple: consiste en que no parezca simple entenderlo.

"En cuanto al poder disciplinario, se ejerce haciéndose invisible; en cambio impone a
aquellos a quienes somete un principio de visibilidad obligatorio." dice, bah, decía Foucault, a quien también se le debe el ordenamiento de algo que la literatura medieval insinuaba: el saber es poder.  Y también se le debe la construcción de una nueva derecha lúcida, que sostiene equivocadamente que el poder no reside en el Estado. Aunque lo haya dicho contra el marxismo bobo de entonces, la izquierda boba de ahora, cree que en "las corporaciones" que no le gusten en el momento está el verdadero poder y el Estado es un apéndice de ese poder: la misma idiotez sin los tanques soviéticos.

Este (¿ex?) país, Libia, es un privilegiado: paga una tasa de interés menor a Entre Ríos


En esa radiografía historizada del saber y del castigo, ya se dejaba entrever que el saber no era, al igual que el poder, una cosa en sí. Ni guardaba relación con la vida material de manera obligatoria. Ni intencional, como sí debe ser en el campo del saber científico.  Lo cual no quiere decir que el saber científico tenga un estatuto ontológico inmanente, sino que su protocolo implica una intencionalidad de transformación de la materia, intencionalidad que debe seguir, justamente, un protocolo y que como decía el filósofo Tusam "puede fallar", lo que peyorativamente en la Escuela de Frankfurt llamaban "racionalidad técnica".
Ya sea que se crea que la lluvia es el resultante de un rezo, o que en la actualidad, el déficit fiscal es decisorio para la toma de "posiciones" en los mercados financieros mundiales, ambas afirmaciones son supercherías pero como en definitiva llueve y como en definitiva Entre Ríos paga una calonia financiera con una tasa mayor que Libia, Irak y Afganistán (países que prácticamente dejaron de existir hace varios años) el efecto de verdad se produce por la causalidad previamente atribuida.
A propósito: las calonias eran impuestos medievales que se pagaban a los reyes castellanos por blasfemar. Eran las multas más extendidas y una parte considerable de la recaudación en la Edad Media europea católica. También eran llamadas "calumnias" y de ahí viene la derivación jurídica de las "calumnias e injurias", presentes en el derecho actual.

Hombres malos: no compraban soja a la Sociedad Rural Argentina


Hombres buenos: compran soja a la Sociedad Rural Argentina

El saber financiero es simple. Pero es como hacer la danza del fuego: si cualquier boludo puede, con la danza del fuego, hacer que un rayo prenda un árbol y eso genere llamas indispensables para la producción cultural de la vida en ciertos momentos de la historia de la especie humana, el poder estaría descentralizado. Por eso solo los brujos podían con sus incomprensibles y ridículos ritules hacer la danza del fuego. Por eso las misas se decían en Latín en la Edad Media en feudos donde solo los sacerdotes -el poder en los hechos, porque manejaban qué harían los ejércitos, que era el poder coercitivo, que como todo poder de esta naturaleza, estaba basado en el miedo- hablaban Latín y el grueso de la población, que hablaba dialectos propios del feudo y alejados de esta lengua casi muerta, eran además, sencillamente, analfabetos.



El saber financiero necesita crear constantemente categorías nuevas, jergas que sustenten sus superchería y escondan la simpleza del asunto. Lo mismo pasa con la ley penal, los impuestos, las construcciones ideológicas en torno a los miedos (la criminalidad, las enfermedades, el control alimentario, etc) pero, en última instancia, como la misa en Latín para pedir la sanación de enfermedades que luego erradicaron las vacunas, el poder se sustenta en su faz coercitiva, en la violencia. Como se acepta que el monopolio legítimo de la violencia es el Estado, según la definición clásica de Weber, en aquellos tiempos donde el terrorismo era un flagelo mundial y mataba más que los accidentes viales, esa aceptación hace que en última instancia, el poder sean las armas.
El poder nace de la boca de un fusil, decía mao meno un famoso dictador chino cuando China no tenía armas nucleares.

La arquitectura del saber financiero sustenta su superchería en el terreno nuclear, pero no funcionaría si fuera solo un poder coercitivo. Su efecto de verdad, su capacidad disciplinaria, reside en la negociación asimétrica entre los perdedores de la primacía de la valorización financiera y la ruleta rusa fallida donde caen y se levantan los jugadores de un mercado imaginario como es el mercado financiero.
La lógica financiera, en realidad, es uno de los principales avances civilizatorios y está presente en la mayoría de las decisiones que a diario toman la mayoría de los seres humanos, aunque no sepan una mierda sobre el valor de las acciones, los mercados a futuro y los Blue Chips .
La lógica financiera atañe a la principal obsesión del ser humano: el control del tiempo. Y se ha apoderado de la vida. Para bien y para mal.
Pero como la misa en Latín, la constante producción de saber financiero -se llaman "nuevos productos financieros" y/o nuevas "regulaciones", pero es la producción constante de saber financiero para dejar afuera a los analfabetos o los que tienen prohibido estudiar Latín- es lo que le permite, por un lado, disimular su superchería fundante, esconder los fundamentos últimos y, sobre todo, reproducirse como poder y por lo tanto, como saber.