¿Por qué cobran tanto los jueces?




Joakito.- Jueces ricos en un país pobre y sin justicia. Jueces cínicos y brutos tratando de explicar por qué esquilman los impuestos de la gente que sí los paga.




Obviando los números del INDEC - que a su manera aunque ya no este intervenido, los números están dibujados- podemos tomar las referencias del Observatorio de la Deuda Social de la UCA que sostiene que en la Argentina 5 millones de personas viven en la pobreza, y que 6 millones sufren “inseguridad alimentaria, la reducción involuntaria de la comida por motivos económicos”, es decir, pasan hambre. Con lo cual, se vulneran sus derechos constitucionales, por los cuales debe velar el Poder Judicial.

Mientras tanto, los jueces de la Corte "Suprema", sin pudor alguno dan a conocer sus recibos de sueldo de casi 300 mil pesos por mes. No solo se aumentan los sueldos ellos, sino que también se lo aumentan al resto de los jueces: con este nuevo aumento -ya se habían aumentado el salario en marzo del año pasado- un juez de primera instancia con 15 años de antigüedad empezará a cobrar 160 mil pesos brutos por mes (ya que los jueces no pagan ningún tipo de impuesto, violando la Constitución) y un juez de la Cámara Federal con los mismos años de antigüedad recibirá 200 mil pesos en bruto. Lo mismo o más cobran los jueces en la provincia de Entre Ríos.

El no pagar impuestos no es el único privilegio de los jueces, tampoco tienen deber de hacer público sus ingresos porque existe una acordada de la Corte que reglamenta las declaraciones juradas que determinó que esa información sea reservada. La igualdad ante la ley, bien grancias.

Lo que no se entiende de la exuberante cifra -20 veces mas que cualquier trabajador promedio- es por qué los jueces tienen este privilegio de cobrar incluso mas que el Presidente de la Nación, electo por los ciudadanos. A ellos no los eligió nadie, a lo sumo, pasaron un concurso que la mayoría de las veces ya se conoce el resultado de antemano y en la mayoría de los casos la designación de los jueces corre por cuenta de la política a cambio de su impunidad.
¿Cuál es el argumento para que estos jueces que trabajan muy poco, ya que no son muchos los casos que llegan al máximo tribunal, cobren un salario equiparable a 40 jubilaciones mínimas?
No hay argumentos serios al respecto, salvo aquel que dice que si cobran demasiado no serían corruptibles, un argumento arcaico e incluso medieval, ya que el corromperse o no, no pasa por la cantidad de dinero que uno cobre, sino por una decisión meramente subjetiva y relacionada a la ética y la moral de las personas. Además de que aún cobrando extravagantes salarios, no pueden explicar su patrimonio: así que no garantiza, ni siquiera, que no sean corruptos. Hasta el cínico argumento de los propios medievalistas termina siendo falso.

En Entre Ríos, la ex presidenta del Supremo Tribunal de Justicia, en una defensa absolutamente corporativa al aumento salarial que se dieron los "Supremos" justifica que un juez no debe tener preocupaciones económicas a la hora de decidir y que cobran mucho porque no tienen permitido tener otra actividad lucrativa, salvo por la docencia. Es decir, que según la madama del lumpenaje judicial, quienes deben impartir justicia, no llegaron al lugar por su preocupación en la búsqueda de la verdad, sino para no tener preocupaciones económicas. ¿Acaso el no poder pagar las costosas vacaciones, o los autos de lujo, o departamentos en las zonas mas residenciales es un obstáculo para saber si X persona cometió o no un delito? No solo nos toman el pelo al aumentarse los salarios sino también en sus justificaciones. Dato no menor: los jueces del Supremo Tribunal Entrerriano cobran mas que los de la Corte Nacional de Justicia.




El engranaje judicial argentino es el que mejor demuestra la desigualdad política, social y económica. Por un lado unos pocos con salarios obscenos son los que deciden sobre la libertad de miles de personas, que generalmente no tienen acceso a pagar un abogado y terminan siendo rehenes del sistema judicial: el sistema judicial  arregla hacia adentro de la corporación de abogados (ellos cobran siempre por mas que el cliente no tenga para pagar) y terminan abarrotando las cárceles de pobres y de menores, sin posibilidad real de que se cumpla ese versito de que "todos somos iguales ante la ley". Con total naturalidad y de espaldas a la gente, la clase dirigente hace como que no se da cuenta que este sistema es perverso, ilegítimo y que bordea los regímenes más autoritarios que conocemos.

Lo llamativo de este aumento es que se realiza luego de las sesiones en el Congreso de la Nación donde se discutió un ajuste en el gasto público en el que el poder político de turno dice que hay que sacarle plata a los jubilados y a los mas pobres para pagar el déficit. Es decir que al aumentarle el sueldo a los funcionarios judiciales estamos sacando dinero que tendría que ir a parar a las escuelas, a los comedores comunitarios, a la seguridad y a los hospitales. Para, entre otras cosas, cumplir con la ley, la Constitución y los Pactos Internacionales con rango constitucional. Pequeño detalle, ¿no?