¿Por qué está de moda ser vegano?



Antonina Della Marisa.- El veganismo, para muchos, es más que una preferencia alimentaria: es una filosofía y un estilo de vida basado en el respeto hacia los animales, que son vistos como seres con capacidad para sentir.
Los grandes relatos de la modernidad se han desmoronado, y en este sentido el veganismo se puede ver como un emergente ideológico de este desmoronamiento.



En este sentido la posmodernidad alimentaria y el arribo de nuevas éticas que, al cuestionar la actitud invasiva y depredadora del hombre, hacen que los veganos se muestren más compasivos con otros seres vivos, intentando reconciliarse con la naturaleza.
Hay que resaltar que socialmente hay una tendencia importante con relación a la alimentación, en cuanto a perseguir una forma de vida más saludable; entonces cada día que pasa nos fijamos más qué comemos. Porque además tenemos mas acceso a la información.

Existe una diferencia entre ser vegetariano y vegano: la distinción entre ambos hábitos reside, principalmente, en que el veganismo tiene que ver con apropiarse de un estilo de vida que supone no consumir ningún producto que derive de animales, por lo tanto trasciende la cuestión meramente alimenticia. Sin embargo, la característica que comparten ambos movimientos es que tanto los veganos como los vegetarianos han optado por una alimentación sin carnes.

El veganismo en principio estuvo asociado al activismo por los derechos de los animales, una buena salud o motivos religiosos, pero con el paso del tiempo, muchos optaron -aunque algunos de manera temporal- por incluirlo como parte de su dieta diaria.
Según The Vegan Society (si, aunque no lo crean los veganos del mundo se organizan), cada vez más personas se están haciendo veganas temporales, es decir entre 7 y 30 días. Sin embargo, el mercado ya le encontró la vuelta y ha hecho que el consumo de productos sustitutos de la carne crezca año tras año, tal es así que en Alemania se creó una marca de productos netamente veganos y vegetarianos que incluso abrió sucursales en Londres, París y Madrid produciendo 160 productos que se encuentran en Europa incluso en más de 8. 500 tiendas minoristas de alimentos y farmacias.

Una de las críticas mas frecuente que reciben quienes optan por ser veganos es que el empleo de los animales como fuente no sólo tiene que ver con la alimentación; sino que también tiene una gran importancia para el trabajo. ¿Cómo reemplazar algo igual de fundamental para la vida humana como es el trabajo? ¿Es justo pedirle al mundo que trastoque por completo su estilo de vida? se preguntan quienes están en la vereda opuesta al veganismo.

Esta tendencia fue acompañada incluso por el mercado gastronómico. En Buenos Aires por ejemplo, la tendencia a crecido tanto que se ha creado un Circuito Vegano ya que muchos locales gastronómicos han visto que muchos de sus clientes eligen comidas veganas por distintas cuestiones y empezaron a tener opciones. En otros locales lo hicieron simplemente para bajar costos y eliminaron de la producción de sus alimentos a la manteca, la leche y los huevos. También desde la "New Age" de la política se hicieron eco de esta tendencia y en la Casa Rosada incluyeron los "lunes vagano" (perdón, vegano) con el  propósito -según Fernando de Andreis, secretario general de la Presidencia-  de provocar una conversación sobre nuestra comida, nuestra salud, y empezar a cambiar nuestra dieta.

Aunque haya crecido esta tendencia a la alimentación vegana es necesario remarcar que contrario a lo que se cree, tanto el vegetarianismo como el veganismo sin supervisión profesional, supone siempre un gran problema para aquellos que dejan drásticamente el consumo de carnes y otros alimentos derivados de animales y desconocen la correcta forma de suplantarlos, por lo tanto siempre un  primer  paso primordial es buscar asistencia e información, ya que no siempre el vegano se alimenta saludablemente. En la mayoría se evidencia un alto consumo de carbograsas y harinas refinadas. Según varios nutricionistas lo ideal es reemplazar estos alimentos por otros carbohidratos de buena calidad y no justamente industrializados.