Los paros no sirven para nada



Joakito.- Las primeras huelgas conocidas datan de la época de oro de Egipto cuando quienes trabajaban en la construcción de la tumba de Ramsés III paralizaron las obras porque les debían los sacos de trigo y cebada acordados. La huelga y los paros tal como lo conocemos hoy nacieron en la era moderna, sobre todo en la Inglaterra Victoriana después de la revolución industrial fue cuando la huelga se convirtió en el arma más eficaz de los trabajadores industriales que estaban influenciados por el comunismo y el anarquismo de la época. Las huelgas tenían un sentido colectivo en tanto afectaban el sistema de producción. ¿Sirve hoy el paro como herramienta de lucha en los sectores estatales? ¿Quién gana y quiénes se perjudican?


El crecimiento en el número de desocupados como también la generación de nuevos trabajos -flexibilizados y no registrados- hacen replantear muchas veces a la huelga como mecanismo efectivo para lograr las demandas de los trabajadores.
Si uno observa el desarrollo de las luchas sindicales en la Argentina y en Entre Ríos, puede observar que los paros -acompañado de las movilizaciones- han perdido sentido y se han desgastado en los últimos años como medida de negociación en todos los sectores pero fundamentalmente entre los trabajadores del sector público -entre los que están los docentes- donde el patrón son los gobiernos que fueron electos con el voto popular.
Si tomamos los últimos meses y excluimos del abanico de protesta al movimiento de mujeres y sus reclamos se observa que en la provincia no existe un ánimo de protesta, lo que lleva a que las manifestaciones no sean realmente fuertes. Si esto lo llevamos al número de docentes que se adhieren al paro y la acción del gobierno provincial de descontar a quien no trabaje, se observa que no solo baja el número de participantes a las marchas sino que también baja la acatación a la medida de fuerza como el paro.
La acción de descontar el día de paro a los docentes por parte del gobierno significa una quita de 3.000 pesos mas o menos si tenemos en cuenta que con el paro del día 26 de marzo son seis los días descontados. Esta suma impacta muy fuerte sobre el salario docente.

El paro solo le sirve a las dirigencias gremiales para mostrarse como combativos mientras perjudican al grueso de la base de quien representa. Si la dirigencia realmente creyera que los paros son efectivos, entonces acompañaría este accionar de muchísimas mas propuestas que hagan mas fuerte el reclamo: festivales a beneficio de fondo de huelga, ollas populares en las escuelas, asambleas con padres y estudiantes en el lugar de trabajo, entre otras.



Una cosa era hacer un paro cuando los docentes estuvieron tres meses sin cobrar sus sueldos -al igual que el resto de los trabajadores estatales- pero distinto es realizarlo en estos tiempos -por mas que la propuesta de aumento del gobierno no sea suficiente- en donde se discute en instancias paritarias y los sueldos se pagan en términos. Hacer un paro docente hoy - "dominguero" y en cantidad como lo vienen haciendo- solo beneficia a los sectores privados y acomodados de la sociedad que pueden mandar a sus hijos a escuelas pagas.
Si bien el paro docente es un legítimo derecho amparado constitucionalmente, tiene que tener en cuenta que viola otros derechos, en este caso, el derechos de los gurises a recibir educación. Y no se trata de decir esa máxima que expresa los derechos de uno terminan donde empiezan los del otro-muy utilizada para cuestionar a quienes cortan calles y rutas, sino de que prime el sentido común sobre quienes son los verdaderos damnificados: a ningún gobierno le afecta que los docentes hagan paro (recordemos que las únicas medidas exitosas que tuvieron los docentes no fueron los paros, fueron las grandes movilizaciones en la década del 80 y las carpas blancas de ayuno con el menemismo) sino que quienes se ven afectados son los gurises que nunca van a poder recuperar los saberes perdidos.

Si realmente los dirigentes gremiales estarían interesados en lograr un aumento salarial y no en perseguir la permanencia en sus cargos, serían mas astutos a la hora de negociar, recorrerían escuela por escuela, hablarían con padres y estudiantes clarificando la situación, saldrían a dar la cara a toda la sociedad todos los días y no como hoy que solo son noticias por que "hacen paro" sin ni siquiera acompañarlo de otras medidas. Si realmente creyesen que el paro sirve para algo, entonces declararían a los cuatro vientos el paro por tiempo indeterminado -cosa que ni en épocas donde pagaban bonos se hizo- para poder lograr torcer la decisión del gobierno.