La recuperación de lo público en Paraná


 Pablo Mori .- Por estos días se supo la noticia de la remodelación, ampliación y puesta a punto de los baños públicos del el balneario Thompson. Una buena iniciativa estatal en épocas donde avanzan las privatizaciones y el deterioro de lo público.
Los baños públicos son tan viejos como la civilización misma. Los egipcios, los griegos y los romanos fueron los mentores de los baños públicos. Ya en Atenas existían desde el siglo V a. de C.

En este sentido reparar y ampliar un baño de uso público en un lugar de descanso tan característico como lo es el balneario Thompson es una sabia decisión sobre todo teniendo en cuenta que los baños públicos son inherentes al fortalecimiento del espacio público y responden a una necesidad higiénica común.
Los baños públicos no solo contribuyen al buen uso del espacio público, sino que también brindan una solución durante aquellos días donde se aglomera una gran cantidad de personas. Nuestra ciudad cada fin de semana largo, o en periodos de vacaciones atrae a muchos turistas, sin embargo, los baños públicos no abundan.

Lo interesante de este tipo de obras que para la mayoría puede parecer insignificante es que recuperar un baño público permite dignificar a quienes usan los espacios públicos y dotar los predios públicos de una infraestructura mínima.

Esta obra se suma a los trabajos de mejoramiento y limpieza que se viene haciendo en ese sector de la ciudad que históricamente estuvo abandonado o fue concesionado a comerciantes privados que no invertían en infraestructura que aporten al saneamiento tanto de esa parte del río como del arroyo que lo circunda.
Esta obra de ampliación y refacción de los baños del Thompson se inició con la demolición de las paredes internas, el retiro de artefactos existentes y prosiguió con el desarrollo de las nuevas instalaciones para las conexiones a los servicios de agua potable, cloacas y energía eléctrica.
Posteriormente, se realizaron los trabajos de revestimientos internos, instalación de nuevas aberturas, piso nuevo y completo equipamiento interior, en los módulos sanitarios para Damas y Caballeros.
La particularidad de la obra es que por primera vez se incluyó la concreción de un grupo sanitario exclusivo para personas con movilidad reducida. Es digno de aplaudir incluir este baño para personas con movilidad reducida porque uno de los elementos que distinguen a un servicio público es la accesibilidad.
La sociedad esta cada vez más concienciada de la importancia de la eliminación de las barreras arquitectónicas para mejorar el movimiento de cualquier persona que desee usarlo.
Es importante rescatar obras de este tipo ya que construir más baños es beneficiar a los peatones y le da  más valor al espacio público.


¿Como es la situación respecto a los baños públicos en el mundo?

Las grandes ciudades del mundo cuentan con baños públicos, en su gran mayoría con un costo mínimo. En París, por ejemplo, los baños que hay en las calles principales son gratuitos; solo hay que poner una moneda para poder acceder a los servicios de toalla, jabón, etc. En Londres, la situación es parecida: Hay baños en las estaciones de colectivo y de tren y suelen estar en muy buenas condiciones cobrando algunos centavos de libra para su uso.
En Buenos Aires, a pesar de tener infinidad de lugares de esparcimiento muy grandes como lo son los bosques de Palermo, o el Parque Lezama en San Telmo, no tienen baños de uso público