La poesía entrerriana ¿existe?


Joakito.- Existen por cierto muchísimos poetas de Entre Ríos que han trascendido los límites insulares de la provincia en épocas que eran muy difíciles de salir de la provincia, sin embargo, no existe una linea en común que defina la entrerrianía de estos poetas.



Si bien la influencia del paisaje, del río y de la siesta son un denominador en común, de todas maneras queda abierto el siguiente interrogante. A la hora de hacer un poema no es lo mismo que la historia transcurra en los cerros colorados, en las montañas nevadas a que transcurran en el llano de la costa del Paraná o del Río Uruguay.
Nadie es profeta o mejor dicho poeta en su tierra, y Entre Ríos no es la excepción. Está lleno de poetas reconocidos mundialmente pero que sin embargo no son leídos en la región, como por ejemplo ManautaArnaldo Calveyra.

Marcelino Roman en su libro "Reflexiones y Notas sobre poesía y crítica" sostenía que la poesía es un producto social, surge dentro de condiciones sociales determinadas y no debe omitirse la consideración de su funcionalidad en el cuadro completo de las formas de vida y de cultura, en razón de que, si el arte se resuelve en términos estéticos —y así es, sin disputa— no puede por eso apartarse de la realidad social como nada tuviera que ver con ella. No podemos hablar de "poesía entrerriana" sin considerar que la identidad se construye a partir de relatos  históricos, políticos, culturales y sociales. Por eso es importante abrir el debate sobre la "entrerrianía" en la poesía.

En una muy buena nota, Santiago Zorrilla nos dice que hay una ausencia de un hilo en común en lo estético y en lo narrativo en la literatura entrerriana, resta entonces sostener que no existe una poesía entrerriana sino varias poesías que hacen mención a la provincia, a sus personajes históricos y sus paisajes y que no siempre los autores de estas poesías coinciden en la mega visión que realizan. Por ejemplo, en el acervo poético entrerriano vamos a encontrar a poetas como Delio Panizza que elije como personaje central para sus poemas a José Artigas y en la otra vereda podemos ubicar a Linares Cardozo con su obra "Soy entrerriano" donde rescata la figura de Francisco Ramírez o el poemario , "El supremo entrerriano" de Guillermo Saraví dedicado íntegramente a Ramírez. También hay que considerar a varias generaciones que se formaron leyendo "Romances del Río Seco" de Leopoldo Lugones donde se retrata poéticamente la vida del Supremo Entrerriano y su amor por La Delfina.
De todas maneras, lo que sí se puede encontrar como denominador común en la poesía de autores y autoras entrerrianas es la utilización del mismo lenguaje para hacer mención a la siesta o a los ríos, o las lluvias de verano: si uno lee atentamente la obra de Juan L. Ortiz y la compara con la de Alfredo Veyrabé por ejemplo, va a encontrar la construcción de un paisaje en torno al río y a las barrancas como denominador común. Lo mismo pasa al leer la obra de Emma Barrandeguy y compararla con la de Stella Berdúc: ambas poetas, a su manera, rompen los cánones de la estética dominante al hablar del amor libre, sin embargo las dos hacen alusión a los recuerdos del patio y de la siesta  (características propias de la entrerrianía del siglo pasado).

Para el poeta oriundo de Nogoyá Juan Manuel Alfaro nuestra poesía está sin duda atravesada por lugares recurrentes, que son constantes en la literatura de Entre Ríos: el paisaje es uno de ellos, y tal vez, esencial. Ya sea en Mastronardi o en  Juanele las palabras siempre remiten a la luminosidad de los paisajes que se encuentran y observan en Entre Ríos. Entonces, uno se va a encontrar con ese "fresco abrazo de agua"como lo escribió Ortiz  o con la "suave melodía de curvas" que le encantaban a Mastronardi.

Hoy existe una infinidad de poetas jóvenes y no tanto, se multiplican las tertulias poéticas, pero sigue pendiente una lectura mas abierta a los poetas entrerrianos, que no sean Juanele o Zelarayan: los poetas entrerrianos son difíciles de encontrar, poco estudiados en general  y algunos de ellos, editados pocas veces. Y a estas problemáticas de acceso material a los textos, se le suma la falta de mediadores (docentes, bibliotecarios, libreros) que conozcan los textos y la vida de los poetas y las poetas de la provincia.