¿Cómo se mide la pobreza?



Joakito. No es lo mismo ser pobre, que ser indigente: la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT), son las que definen las líneas de indigencia y de pobreza respectivamente. ¿Como se miden?

La Canasta Básica Alimentaria esta compuesta por los alimentos y los productos alimenticios que forman parte de la estructura de consumo de la población, en cantidades suficientes para satisfacer los valores energéticos.
Para establecer cuántas son las personas "pobres" o "indigentes" se utilizan las llamadas Unidades de Consumo y por lo general se toman como unidad consumidora de referencia al hombre adulto de 30 a 59 años de edad con actividad moderada, cuyo requerimiento energético es de 2.720 kilocalorías diarias, el resto de las franjas etarias se convierten en unidades equivalentes.
La Canasta Básica Total es la CBA a la que se le suman otras subcanastas de bienes y servicios
no alimentarios que forman parte de la estructura de consumo de la población y que se valorizan para cada hogar, de acuerdo con su composición.
Los elementos que no son alimenticios y se incorporan para medir la CBT son el alquiler, las expensas, los servicios de luz, gas y agua, la educación (aranceles, textos y materiales escolares, el transporte público, las comunicaciones: teléfono fijo, celulares e internet- los artículos de limpieza, el esparcimiento, la indumentaria, los gastos en salud: medicamentos y servicios de salud) y el equipamiento del hogar.
El Turismo, el mantenimiento de vehículos particulares para el transporte, la medicina prepaga, el tabaco y el servicio doméstico quedan siempre excluidos en la medición de la CBT.



Según el INDEC la CBT en el 2017 aumento un 26,1 por ciento, es decir que una familia integrada por una pareja y dos niños de 6 y 8 años necesitó 16.677,44 pesos por mes para comprar la CBT.
La Universidad Católica Argentina sin embargo, a través del llamado Observatorio de la Deuda Social, indica que la pobreza a aumentado a 32,9 por ciento sumando en un año un millón y medio de nuevos pobres. Hay que remarcar que esta cifra de "nuevos pobres" equivalen a personas que estaban en el segmento medio de la sociedad. Entonces cuando el gobierno nacional sostiene que está bajando la pobreza en realidad lo único que ha tenido para mostrar es la incidencia mediante la obra pública, ya que ésta se dirige mayormente a sectores de bajos ingresos y las inversiones tienen un impacto importante, ya sea en el transporte, con las cloacas o el agua potable. Durante 2017 se observaron mejoras y es de esperar que se mantengan, ya que parte del déficit está puesto en estas inversiones de bienestar.
Este año 2018 seguramente nos encontremos ante un crecimiento de la economía pero ese crecimiento va a ser para los sectores exportadores y financieros, a la par que va a ver un deterioro de los indicadores sociales entre los sectores económicos más frágiles como lo son el cuentapropista y el asalariado, sobre todo teniendo en cuenta esta inflación sostenida, el endeudamiento familiar de esas franjas más vulnerables y una recuperación salarial que ni de casualidad alcanzaría a compensar la suba de precios, mas que nada a partir de los aumentos en las tarifas de los servicios de luz, gas, agua y en el transporte.

Desde Cambiemos se propusieron "pobreza cero" pero al día de hoy no se ven los resultados. Los resultados no se ven no porque el Estado haya reducido la asistencia ya que si nos fijamos en la cantidad de recursos que se asignan a ayuda social se puede observar que excede el monto que se necesitaría para que los hogares pobres superen la pobreza.
En términos aproximados, el Estado eroga en planes sociales más que los ingresos adicionales que los hogares de menores ingresos necesitan para salir de la pobreza. Por lo tanto, que 1 de 4 hogares siga en la pobreza no es un problema de insuficiencia de planes sociales sino una consecuencia de que evidentemente la ayuda social esta mal administrada. Vemos que hay centenares de programas, muchas veces con groseras superposiciones, con diseños y gestión muy rudimentarios y de niveles muy bajos de control. Dando como resultado que una porción grande de los recursos se derroche en gastos administrativos, en la captura de los recursos por parte de los organizaciones sociales y en que muchos hogares siendo pobres no reciben la promoción social para salir de la pobreza.