Alarmante crecimiento de la obesidad infantil


Joakito.- El relevamiento publicado por Salud de la Provincia da cuenta del crecimiento de la población infantil que padece problemas de sobrepeso y obesidad. ¿Cuáles son las causas? ¿Es evitable?

Hace algunos años atrás, la obesidad y el sobrepeso eran considerados como un problema común propio de los países desarrollados, pero con el paso del tiempo, esto se volvió un problema de salud en países emergentes, y lo es también en la Argentina.

Según un estudio de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (conocida popularmente como FAO) la obesidad es un fenómeno cada vez más generalizado en la región: 24 países de América Latina y el Caribe presentan una proporción de personas obesas en valores cercanos o superiores al 20% de la población
De este relevamiento se sabe que el 7% de los niños menores de 5 años sufren de obesidad, cifra superior al promedio mundial que se ubica en el 6%.

El padecimiento de sobrepeso y obesidad trae como consecuencia entre otras cosas, la mayor probabilidad de desarrollo de enfermedades no transmisibles (como las enfermedades crónicas respiratorias, las cardiovasculares, la diabetes y el cáncer). Si bien no está comprobado que la obesidad infantil vaya acompañada de estas enfermedades, se sabe que es un condicionante para la obesidad a futuro cuando se convierta en adulto. Se ha comprobado el crecimiento de enfermedades como la diabetes tipo 2, colesterol elevados e hipertensión arterial, en los niños que padecen obesidad, lo que les predispone ya desde la niños a sufrir enfermedades cardiovasculares graves. Pero no son solo consecuencias físicas las que trae aparejado la obesidad infantil. La obesidad puede llegar a afectar negativamente al desarrollo emocional de niños y adolescentes, que se sienten rechazados y tienden a generar comportamientos depresivos y actitudes antisociales.

La obesidad infantil, según la mayoría de los especialistas, no se debe solamente a la mala alimentación. Si bien existen alimentos que generan una mayor necesidad de comer y así condicionan nuestro metabolismo, no es solo una buena dieta lo que previene la obesidad. En los niños que se encuentran en etapa pre escolar, cuando duermen menos hay tendencia a engordar.
¿Por qué duermen menos? Es sabido que ha crecido la tendencia a que los padres se encuentren mas horas fuera de la casa, lo que conlleva muchas veces que los niños se pasen horas frente a la pantalla del celular, la computadora o la televisión, afectando de esta manera el buen descanso, haciendo crecer el sedentarismo. También existen factores de tipo genético ya que los hijos de padres obesos tienen mayores posibilidades de serlo.

La mejor manera de prevenir la obesidad infantil debe partir desde el propio hogar. ¿Cómo? Intentando generar una alimentación equilibrada y estimular a los niños a que se ejerciten con distintas actividades físicas.
Perder peso es un tarea que para no entrar en riesgo sanitario debe ser lenta y progresiva, desarrollando al mismo tiempo una labor educativa en cuanto a los hábitos de vida saludables.
En este sentido sería interesante que desde el estado provincial, ya sea desde el Consejo de Educación o desde el Ministerio de salud, se trabaje aportándoles a los padres la información necesaria sobre el valor nutricional de cada alimento y de su valor energético, de cómo poder construir una dieta que incluya variedad de alimentos, y sobre cuáles son las técnicas de cocción más sanas a la hora de preparar.