“Pink Floyd y Spinetta fueron mis primeros descubrimientos”

Rolando Revagliatti-.Marisa Negri nació el 24 de junio de 1971 en Buenos Aires, capital de la República Argentina, y reside desde 2011 en el Delta, partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires. Es Maestra Especializada en Educación Primaria, Profesora de Castellano, Literatura y Latín, formada en Especialización en Educación por el Arte (Instituto Vocacional de Arte), con posgrado en Arteterapia (Universidad Nacional de Arte) y postítulo en Escritura y Literatura en la Escuela Secundaria. Es Bibliotecaria Escolar, cursa la carrera de Bibliotecóloga y se desempeña desde 1990 en la educación pública como Profesora de Literatura. Desde 1995 a 2005 coordinó el Taller “El Revés del Cielo” en la Municipalidad de Zárate, provincia de Buenos Aires. Junto al músico Alejandro Dinamarca tuvo a su cargo talleres de Arteterapia para adultos mayores. Desde 2010, con Alejandra Correa coordina el programa “Poesía en la Escuela”. Organizó concursos de plástica y literatura y participó en mesas …

Serás fuego…


Joakito.- Gonzalo Pagnone es psicólogo y según el mismo nos cuenta, escribe "en momentos donde encuentra posibilidades de imaginar y de reconocer sus sujetaciones a otros. Escribir me posibilita ser libre, no tener límites, hablar idiomas sin ser políglota. Tocar música, sin instrumentos y sin ser músico. Me habilito a jugar con las palabras, ello resulta en algún punto lúdico, y me posibilita  acercarme por momentos a la creatividad en lo desconocido o por conocer"



No solo fue el fuego,

fue tu llama que irradio luz, calor,

dolor y poder para hacer algo más.

En su origen, te pregunte:

¿Cómo empieza todo?, ¿podré hacerlo?

Sí, claro, escuché de tu aliento.

Aunque no siempre tengas luz, ahí es posible.

¿Cómo es eso? En tus sombras, ahí hay algo que es tuyo,

que te pertenece. Posiblemente no sea el fuego que una vez

viste, o que intente mostrar, es tu propio fuego evanescente

que te pasea por los jardines de Babilonia.

No lo veo, ¿me puede quemar? ¿me puede dejar ciego?

No lo sé, es posible, porque el fuego no me pertenece.

Solo lo conocí por curiosidad, e insistencia, alguien me hizo descubrirlo.

Entonces, salió el sol, y no hay fuego.

Estas ahí, sos luz, te transformaste.

Acá seguís siendo aquello que me dejaste como fuego.

Pero en algún momento, ese fuego estará, devenida en brasas,

para luego mecerse en cenizas, será el fin.

A menos que sin saber, alguien se preste a dar soplidos que empujen silencios

de aquella llama que una vez, nos unió y pintó de calor tu voz,

de mi parte, ahí estaré alimentando nuestros fuegos, siempre.-