Romero y el medievalismo



Gonzalo García Garro-. En el año 2006 un grupo de docentes y alumnos de la Facultad de Filosofía y Letras organizaron una Cátedra Paralela a la de Romero y han comenzado a darle batalla a esta “historia oficial renovada”. Este grupo intenta criticar viejas concepciones y recuperar las mejores tradiciones de la ciencia histórica argentina, latinoamericana y universal.




José Luís Romero (1909-1977), doctorado en historia en la Universidad de La Plata. Historiador medievalista. Proponía comprender el proceso de civilización occidental desde la Edad Media. Según Romero la historia puede revelarnos sus secretos sólo si es mirada “a largo plazo”. Comprensible para un historiador de la Edad Media.





Aunque la Civilización Occidental fue su tema, también la Argentina estuvo presente en la temática de Romero. Ante todo, la lectura y reivindicación de los clásicos de la historia liberal: Sarmiento, con quien estaba plenamente identificado en sus ideas y propuestas y Mitre a quién veía como modelo de historiador.

Romero era también un hombre de la política, dirigente importante del Partido Socialista. La caída del peronismo le permitió a éste “demócrata” acceder al Rectorado de la Universidad de Buenos Aires, llevado de la mano por la dictadura militar. Dentro de su producción historiográfica se destaca: “Las ideas políticas en la Argentina” y “Breve historia de la Argentina”.

Luis Alberto Romero, hijo de Juan Carlos, igual que su progenitor es un historiador que pertenece a esta escuela y sigue los pasos de su padre. Investigador del CONICET, y profesor de la cátedra Historia Social General en la Facultad de Filosofía y Letras de la U .B .A.

A partir de la etapa alfonsinista, esta corriente ocupa casi toda la oferta histórica: las cátedras de las universidades públicas y privadas, las publicaciones académicas, las de divulgación, los manuales escolares, los planes de estudio, los programas radiales y televisivos, etc. etc. Todos los espacios y caminos quedan obstruidos por lo que se denominó la “renovación” en la historia.

Esta corriente historiográfica, tiene su cabeza política en la Argentina que es Luis Alberto Romero, pero reconoce un Papa que habla desde el extranjero, que es Tulio Halperín Donghi y por supuesto toda una corte de seguidores nativos, reproductores y repetidores de distintas tonalidades, aunque, el motor de toda esta máquina de fabricación de ideología está en las corrientes más reaccionarias de la historiografía europea y norteamericana.

En el año 2006 un grupo de docentes y alumnos de la Facultad de Filosofía y Letras organizaron una Cátedra Paralela a la de Romero y han comenzado a darle batalla a esta “historia oficial renovada”. Este grupo intenta criticar viejas concepciones y recuperar las mejores tradiciones de la ciencia histórica argentina, latinoamericana y universal.
Fueron tratados de dogmáticos, ideologizantes, idealistas, setentistas, y retrógrados. Inicialmente resistieron el embate reaccionario en la Facultad y luego pasaron a una ofensiva que arrinconó a la “historia oficial” dentro de los límites que le corresponden: ser la historiografía de una clase minoritaria, conservadora y corrupta y por lo tanto, una historia mitológica, justificatoria y anticientífica.