Llamado de emergencia

Joakito.- Lorena Leonhardt, es de Gualeguaychu. Su hermana falleció el año pasado sin que exista un diagnóstico certero que explique el proceso de deterioro de su cuerpo a lo largo de un mes de internación.

Lo que necesita el populismo



Pablo Mori-. Por este camino, Cambiemos está haciendo justo lo que necesita el populismo para volver.

El "diálogo y consenso" en boca de personalidades que lo desprecian, como por ejemplo Elisa Carrió, que ha hecho una carrera política de destruir toda institución partidaria que no se ajuste a sus conveniencias, va perdiendo prestigio en la sociedad. Es una lástima. Porque ninguna sociedad puede tener crecimiento sostenido sin que medien el diálogo real, no los monólogos ni las reuniones con el que piensa igual; y el consenso, el cual para que sea verdadero debe darse a través de las instituciones existentes o nuevas a crear con ese fin.
No es el camino que está transitando el país.



Lo podemos observar desde Entre Ríos. El gobernador kirchnerista Gustavo Bordet siempre está de acuerdo en todo lo que dice el gobierno nacional. Pero casualmente el gobierno nacional nunca recoge ninguna propuesta del gobierno entrerriano ni implementa ninguna política suya. ¿Es que hace todo mal el gobernador kirchnerista o es que en realidad tiene la misma relación de subordinación como en la era K?
Todos sabemos la respuesta a este interrogante.
La incógnita que sin embargo queda en pie es si esto fortalece o debilita a Cambiemos. Mi opinión es que lo debilita.
Por supuesto, no tengo la verdad absoluta y toda opinión es siempre discutible.
Pero tengamos en cuenta que luego de transcurrida la mitad del mandato de Cambiemos esta coalición no ha adquirido un perfil propio, no tiene reuniones ni órganos democráticos de consulta, no existen reglas internas y lo único que se discute, a despacho cerrado y con interlocutores elegidos por quienes manejan la billetera del Estado a discresión, son los cargos y los lugares en las listas. Lo demás, hay que enterarse por televisión. Así sea un berrinche de Carrió, una medida de gobierno que contradice el programa electoral por el que arribaron al mismo, o la doble vara ética para perseguir fantasmas del pasado como justificación para hacer cualquier cosa. Lo cual no hace más que mantener con vida al kirchnerismo. Y ahora a los sectores sindicales que fueron aliados de Macri, como Hugo Moyano.

La política la decide Jaime Durán Barba, con su habitual frivolidad decide por la Unión Cívica Radical y los demás sellos unipersonales en pos de los intereses políticos exclusivos de Mauricio Macri. Si tiene que llevarse puesta la institucionalidad, pues adelante, nadie lo contradecirá siempre y cuando no se toquen los cargos. Si tiene que hacer una cosa o la contraria, se hará según diga Durán Barba en base a supuestos estudios que dice tener y por supuesto, nunca muestra.
La economía no la decide nadie. Prat Gay fue despedido porque el Presidente sintió que podía lucirse más que él. Desde entonces, el país navega sin rumbo, con decisiones contradictorias y un desastre total en el comando de la economía, hasta el punto que al otro día de aprobado el presupuesto por el Congreso, en el cual el Poder Ejecutivo anunciaba una pauta de inflación del 10%, se lo cambió en conferencia de prensa por un 50% más llevándolo al 15%, humillando de paso al Presidente del Banco Central y su autonomía. El objetivo era planchar el dolar y bajar las tasas de referencia. Salió todo mal, todo al revés. Silencio en la dirigencia de Cambiemos.

Es lógico preguntarse si esta cobarde estrategia política no es justamente la que necesita el populismo para volver.
A mí me parece que sí.

Cómo hacer que el "diálogo y el consenso" abandonen el terreno de retórica política oportunista y se conviertan en realidades es la discusión que debe darse de manera franca y profunda al interior de Cambiemos, antes de que sea demasiado tarde. El 2019 está a la vuelta de la esquina y el miedo a que vuelva el populismo se irá diluyendo a medida que pase el tiempo y Cambiemos no pueda mostrar en ningún área social o económica resultados mejores, cuando encima ni siquiera hizo nada por mejorar las instituciones y fortalecer las instituciones republicanas.