Está mal enfocada la prevención vial


Joakito.- Las muertes por "accidentes" de tránsito no cesan. Tampoco se aborda el tema con profundidad. ¿Basta con la aplicación de la ley de tránsito para reducir las muertes de transito?


En Argentina existe una gran diversidad de normas y procedimientos legales aplicables a los mismos usuarios, en similares situaciones, en distintos puntos del país. Muchas de estas normas, incluso llegan a ser contradictorias unas con otras, según sea la autoridad de aplicación. Año a año se van introduciendo cambios a la Ley Nacional de Tránsito Nº 24.449, como por ejemplo, la reglamentación de un artículo (mas de 20 años después de sancionada la ley) donde se exige la obligatoriedad  de uso del sistema de retención infantil homologado -nombre de lo que usualmente conocemos como "sillitas"- sin embargo, por mas que se reglamente nacionalmente, las provincias no están obligadas a cumplirlas en sus respectivos territorios ya que en materia de "tránsito" las provincias tienen autonomía.



¿Basta con la aplicación de la ley de tránsito para reducir las muertes de transito? Si tomamos los números que da a conocer año a año el Instituto de Seguridad y Educación Vial de Argentina (ISEV) la respuesta es negativa, ya que en su informe de fines del 2017 notifica que en comparación con el año 2016 los siniestros viales aumentaron en un  21.5 % y la mortalidad en accidentes de tránsito en casi el 10%.
En verano, debido a la movilidad que se genera por las vacaciones y el turismo, los accidentes de tránsito acompañado de muerte suelen crecer, por lo que es necesario tomar la cuestión vial no solamente desde un punto de vista de infraestructura (mas y mejores rutas, autos inteligentes, etc) sino mas bien de salud. Ya que los accidentes de tránsito son la manifestación última de una enfermedad endémica y básicamente de índole cultural. A su vez las lesiones y muertes en nuestro país vinculadas a la siniestralidad vial son uno de los problemas mas graves desde el punto de vista sanitario.
Su principal vector pasa por la prevención, como en los casos de  dengue por ejemplo, aunque la diferencia radica en que la prevención en estos casos viales pasa por varios factores y su agente transmisor no es un mosquito sino el hombre mismo (en mas del 90% de los accidentes, aparece implicado un fallo humano en la atención, en la toma de decisiones y en la respuesta).

Prevenir los accidentes de tránsito desde un enfoque sanitario no es un capricho para llenar espacios en una nota, es una recomendación que desde hace años viene haciendo la Organización Panamericana de la Salud.




Esta prevención y aprendizaje pasa también desde los pequeños actos como lo es el respetar los semáforos aunque no venga nadie. 
Es necesario pensar una política integral en materia vial, que contemple entre sus objetivos la construcción de mejores caminos, la circulación en las calles de mejores vehículos y fundamentalmente una enseñanza (tal como lo manifiesta la ley en su artículo 9) que logre que los argentinos seamos mejores peatones y conductores.





Ya que tanto gustan los gobernantes de compararnos con "el mundo", sería interesante que a la hora de diseñar las políticas de seguridad vial tomen de ejemplo a Suecia. El trabajo de seguridad vial en Suecia se realizó bajo un paradigma que denominaron "Visión Cero": desde este paradigma  entendieron que las rutas, las calles y los vehículos deben adaptarse en mayor medida a las condiciones del ser humano y que la responsabilidad de la seguridad debe ser compartida entre quienes conforman el sistema de rutas y transportes y entre quienes lo utilizan.
Otro paradigma de avanzada y realmente efectivo es el de “Seguridad Sostenible” que utilizan en los restantes Países Bajos, el cual se basa en una fuerte inversión en infraestructuras con tal de adaptarlas a las limitaciones que tenemos los seres humanos. Tanto Suecia como el resto de los Países Bajos redujeron a 0% la tasa de mortalidad por accidentes de tránsito. Lejos estamos de ser Suecia u Holanda, pero bastaría con que por lo menos, nuestro país cumpla mínimamente con los pilares que las Naciones Unidas establecieron en el Plan Mundial para el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020. Estos pilares son: Gestión de la seguridad vial;Vías de tránsito y movilidad más seguras;Vehículos mas seguros; Usuarios de vías de tránsito más seguros (esto implica elaborar programas integrales para mejorar el comportamiento de los usuarios de las vías de tránsito); Respuesta tras los accidentes (que significa aumentar la capacidad de respuesta a las emergencias ocasionadas por los accidentes de tránsito y mejorar la capacidad de los sistemas de salud y de otra índole para brindar a las víctimas tratamiento de emergencia apropiado y rehabilitación a largo plazo).

El actual enfoque y paradigma de siniestralidad vial no funciona. Esto es un hecho.
Hay que cambiar el enfoque.
O seguirán apilándose cadáveres en las rutas.