¿Es tan así?



Gerardo Pressman-. La "ola nacional" de Cambiemos fue la que hizo sucumbir al peronismo en las elecciones legislativas del 2017. Bajo este presupuesto, bastaría con adelantar las elecciones para cargos ejecutivos provinciales y el peronismo, con el alto grado de unidad alcanzado hasta ahora, retendría el poder en la provincia y hasta según los entusiastas podría recuperar municipios estratégicos como Paraná. Ahora bien: ¿es tan así?

Ese análisis peca de simplista pero tiene la fuerza de simplificar cosas profundas, salvar la ropa del actual gobernador y evitar debates profundos que puedan derivar en rupturas.
Uno de los problemas de este análisis es que también se aplica para explicar por qué Bordet casi pierde la gobernación en 2015. El otro gran problema es que se subestima a los líderes de la oposición provincial.



Atilio Benedetti nunca en su carrera política habló como lo que efecttivamente es, el líder de la oposición al peronismo en la provincia. Más bien se posicionó como el futuro gobernador, aunque su intento resultó fallido en el 2011. Un líder de la oposición fue su ahora socio electoral Alfredo De Ángelli, cuya estrella se va apagando a medida que se amplía el sector de la sociedad entrerriana que quiere un gobernador de Cambiemos, no un tribunero que puede estar muy bien para ciertas ocasiones -como la 125- y ciertos lugares, como el lejano y burocrático Senado de la Nación.
Lo mismo se puede decir de Sergio Varisco en cuanto a no mostrarse como líder de la oposición provincial sino como potencial gobernador, a quien hay que agregarle que tiene gestión, un atributo que escasea entre los radicales por las malas experiencias vividas en el país y la provincia, que generaron un verdadero trauma nacional que tiene su secuela en Entre Ríos, culpa del fallecido Sergio Montiel. Los radicales cargan con la "pesada herencia" de De La Rúa. No es poco.
Por abajo y sin hacer tanto barullo, Varisco suma peronistas de agrupaciones barriales y no se suma a la ola antiperonista que preconiza en esta nueva etapa el macrismo y en general todo Cambiemos, especialmente en la voz de Elisa Carrió y Marcos Peña. Su estrategia es parecida a la de Vidal: no privatiza, mantiene contacto con los sectores populares y, radical a fin de cuentas, calibra paso a paso la interna partidaria pero sin dejar de lado a los aliados del peronismo y de algunos sectores del progresismo. Cosa nada fácil que solo puede lograrse con cierto poder gubernamental, como lo es estar al frente de la intendencia de la capital entrerriana.
La oposición frontal a Varisco por parte de algunos sectores del justicialismo se entiende más porque Varisco tiene varios aliados peronistas que por cuestiones ideológicas o deficiencias de gestión.

Por otro lado, Bordet se mete en la discusión sobre la modalidad de las elecciones, hace movidas de prensa con Rosario Romero, su Ministra de Gobierno, para plantear cambios en el sistema de votación. Quiere pasar de la boleta sábana actual a la boleta única. Hasta hace un año, con Mauro Urribarri de Ministro de Gobierno, la meta oficial era el voto electrónico "como en Salta". Ahora sería "como en Santa Fe", donde la eliminación de la ley de lemas y la implantación de las PASO y la boleta única hizo que el socialismo aliado a la UCR ganara la gobernación y desde entonces, el peronismo santafesino nunca más volvió a ganar ni siquiera una elección legislativa.

Mientras tanto, Sergio Urribarri se muestra en Buenos Aires en las reuniones para avanzar en la unificación peronista. Hace declaraciones políticas, tratando de salir de la agenda judicial o no quedar expuesto públicamente solo en la cuestión judicial y de paso entusiasmando a sus seguidores, que siguen siendo muchos. Y pueden ir creciendo a medida que avance el desgaste de Bordet, a quien por lo bajo casi toda la dirigencia peronista critica.

No se puede negar la incidencia del contexto nacional en el humor social de la provincia, sería necio hacerlo. Pero también hay que tener en cuenta que el peronismo, hoy por hoy, solo aparece preocupado por el sistema electoral (que tantos réditos le dio), por las internas (en clave de unificación) y la distancia con respecto al macrismo. Los sectores críticos en sorda pelea contra el sector dialoguista, encabezado por Bordet.
En medio de todo esto, están los ciudadanos. Que sufren aumentos en todos los rubros prácticamente todas las semanas, que no ven un gobierno provincial activo, que sigue aumentando la conflictividad gremial y que desde el gobierno solo son atendidos los empresarios.
Por lo cual vale preguntarse si adelantar las elecciones no será un búmeran para el peronismo.