“Pink Floyd y Spinetta fueron mis primeros descubrimientos”

Rolando Revagliatti-.Marisa Negri nació el 24 de junio de 1971 en Buenos Aires, capital de la República Argentina, y reside desde 2011 en el Delta, partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires. Es Maestra Especializada en Educación Primaria, Profesora de Castellano, Literatura y Latín, formada en Especialización en Educación por el Arte (Instituto Vocacional de Arte), con posgrado en Arteterapia (Universidad Nacional de Arte) y postítulo en Escritura y Literatura en la Escuela Secundaria. Es Bibliotecaria Escolar, cursa la carrera de Bibliotecóloga y se desempeña desde 1990 en la educación pública como Profesora de Literatura. Desde 1995 a 2005 coordinó el Taller “El Revés del Cielo” en la Municipalidad de Zárate, provincia de Buenos Aires. Junto al músico Alejandro Dinamarca tuvo a su cargo talleres de Arteterapia para adultos mayores. Desde 2010, con Alejandra Correa coordina el programa “Poesía en la Escuela”. Organizó concursos de plástica y literatura y participó en mesas …

"Empecé a escribir porque sufría por amor"


Joakito.- Alejandra Bosch nació en la Ciudad de Santa Fe en 1967. Vivió en Brasil durante 10 años hasta el 2000. Estudió Letras en la UNL y Artes Visuales en la Escuela Provincial Prf. Juan Mantovani de Santa Fe. Es diseñadora de indumentaria, artesana tejedora y docente. Organiza el Festival de Poesía de la Costa y edita el Diario de Poesía: Línea C, colectivo poético. Es la responsable de Ediciones Arroyo que edita libros con tapas de sachet de leche reciclados. Ha publicado Niño Pez (Del Aire, 2015), Un avión, su piloto y un pájaro (Editorial Caleta Olivia,2017) y, Malcriada de acuario (Objeto editorial, 2017) entre otros.



Joakito: Estas al frente de una editorial ¿Por que editar libros hoy en Argentina?

Alejandra Bosch: Ediciones Arroyo nació por una confusión. Estaba dando clases un verano en el parque Juan de Garay, en Santa Fe y una alumna me trajo una bolsa de consorcio llena de sachets de leche. Yo trabajaba, enseñando a reciclar a través del tejido, las bolsas plásticas y transformarlas en objetos de uso doméstico. Esta mujer, que había estado trabajando conmigo hacía un año atrás en un espacio comunitario, me había juntado con sus amigas una cantidad impresionante de sachets. Cuando llegué a mi casa, abro la bolsa y veo que los sachets estaban cortados y ya eran, cientos de rectángulos plásticos de 33 cm x 12.5, no servían para recortar y tejer. Esa tarde me lamenté muchísimo que tanto material estuviera arruinado. Al otro día, cuando me levanté, le digo a mi compañero, vamos a hacer tapas de libros con esos plásticos. Los vamos a coser y armar tapas, y los libros van a ser de dos poemas por poeta. Mi compañero me miró y me dijo, bueno, probemos. Así empezamos a coser y a bordarlos, super delirantes los bordados. Por mi parte ese día, mientras la idea seguía creciendo en nuestras charlas, me comuniqué vía face, con algunos poetas y les pedí la donación del material. Todos, absolutamente todos, me mandaron esa semana los dos poemas inéditos. Mientras tanto, hablamos con un vecino de Arroyo Leyes que es diseñador gráfico y le pedimos ayuda, también se sumó en el comienzo de esta experiencia al trabajo de manera gratuita. La idea se completó esa semana, Colección Dos Poemas, tapas plásticas cosidas a mano y bordadas; hoy ploteadas a mano con vinilo, y en el formato que estaban cortados los sachets. Nunca modificamos eso, las medidas, la idea de los dos poemas, y la distribución rápida y eficaz, en ferias y festivales de un libro único a bajo costo. Yo soy escritora, poeta, mi hijo también escribe, además es dibujante. Mi compañero Cristián Lehmann es ilustrador también; Ediciones Arroyo es la mejor idea que hemos tenido en nuestras vidas, porque unimos nuestras pasiones y oficios, y lo hacemos juntos. El nombre fue elegido por obvias razones, vivimos en Arroyo Leyes.

Los libros de Ediciones Arroyos están hechos de sachet de leche reciclados

Joakito: ¿creés que internet deterioró o alentó la relación de la sociedad con la literatura?

Alejandra Bosch: Como te contaba, pedí el material para la editorial por internet, me pasé horas escribiendo, desarrollándoles a cada uno, el concepto y el criterio editorial. Más allá de eso, creo que internet, no acerca la literatura masivamente a el público que no lee, ese sigue sin leer, y se acerca a los escritores cuando ve y toca los libros. Sí creo que entre el mundo editorial y los escritores, si nos hemos acercado y conocido de manera asombrosa.
Hacemos contactos, nos leemos, debatimos, organizamos festivales y lecturas, en fin, podemos hasta entablar relaciones de amistad. Me ha pasado, charlando e intercambiando ideas y proyectos, de hacer amistades y recibir mucho amor y compromiso de parte de mis colegas.

Joakito: Selva Almada sostuvo que hay una relación desigual entre autor y editorial, sobre todo en el mundo de las llamadas editoriales independientes. ¿Cómo viste esa discusión?

Alejandra Bosch: Sí, leí mucho sobre lo que Selva opinó sobre las editoriales independientes y la relación con los escritores que se entabla. Diría que concuerdo en un 99,9 % , o sea, todo lo dicho en los foros que se armaron es cierto y es así, asimétrica y desigual. Pero, también creo que hay experiencias, como la nuestra en donde el dinero no existe en el medio. Sí el prestigio y el status social que tiene la literatura, eso sí, pero no el negocio. No tenemos muchos libreros donde estén nuestros libros y los comercializamos directamente con el público en festivales, donamos a las escuelas y regalamos. Proponemos un trabajo de difusión, un combo de objeto reciclado y todo ese mensaje y dos poemas maravillosos para que el público se acerque a los poetas argentinos de hoy.
Como escritora, bueno, tengo muy buenas experiencias con los editores y otras no tanto, claro. Yo tuve la suerte, enorme, de que al empezar a publicar en las redes sociales en el 2013, me leyeran y me quisieran publicar.
Los editores que me publicaron son personas honestas, también escritores y conocen de adentro y de afuera la cosa, así que no puedo más que sentirme privilegiada porque siempre se consideró mi persona como poeta y trabajadora de la cultura, y no se abusó de mí, ni con los precios, ni con prometer algo y no cumplir. Pero creo que se debería pensar en que los libros deben circular por el país, pensar modos de distribución federales, agruparnos por zonas en cooperativas de editoriales. No es lo que pasa en Capital Federal, lo que nos representa como país, aunque para ser un poeta conocido primero te tenga que conocer algún colega de allá, y entonces rebotas para tus pagos, ya un poco más envalentonado.
Pasa con todo, por  qué no pasaría con los libros y con los nombres de los autores. Igual, creo que la polémica sobre las expresiones de Selva Almada es bien más compleja y abarca otros temas. A mí me gusta que desde allí, salió una idea de pensarnos sí o sí como trabajadores, eso es fundamental, no a la élite literaria, si al poeta que trabaja y quiere vender sus libros.

Joakito: Rosario tiene la experiencia de la Editorial Municipal ¿cómo evaluás las políticas estatales de los últimos años en el mercado editorial?

Alejandra Bosch:  Mira, primero te aclaro que soy de las personas que pensamos que se hace todo en casa y juntando voluntades, de gente del llano. Me parece bárbaro que el estado destine presupuesto en publicar y distribuir libros. Que se hagan concursos y que esos concursos, se paguen, se puedan jubilar escritores al ganar esos concursos y demás yerbas, todo es genial. Sí realmente es así, es algo más que suma a lo que hacemos los independientes. Si no es así, es perpetuar grupos de privilegios, que deciden cosas, como por ejemplo, quién es un buen poeta y quien no lo es. Yo no mando a concursos mi escritura, alguna vez lo hice y no me sentí bien. ¿Por qué? Bueno porque fundamentalmente, me gusta todo lo que se hace de “entre casa”, será una deformación profesional, soy artesana.
Poema de la autora extraido del libro Un avión, su piloto y un pájaro.
Joakito: ¿Cuándo y por qué empezaste a escribir?

Alejandra Bosch: Empecé a escribir hace muchos, muchos años, en mi adolescencia. Empecé a escribir porque sufría por amor, lo recuerdo como si fuera hoy, ni idea de lo que decían mis poemas. Desde el 2013 escribo todo el tiempo, amaso pan y estoy pensando, escucho música y sigo pensando, en lo que estoy escribiendo o lo que estoy leyendo. La literatura y los libros siempre fueron conmigo a todos lados.

Joakito: ¿Cuales son tus poetas preferidos?

Alejandra Bosch: Mis poetas preferidos son muchos, y no voy a ponerme a hacer una lista, para no hacerme la muy leída y formada. Son muchos, y muchos de la lengua portuguesa, leo más narrativa que poesía, y solo escribo poemas. Voy a mencionar solamente a los escritores que me ayudaron a escribir porque trabajé con ellos alguna vez, en sus talleres: Estela Figueroa, Fernando Callero y Francisco Bitar, los tres me transmitieron pasión por el oficio, trabajo y lectura.

Joakito: ¿En qué te inspiras para escribir si es que existe la inspiración?

Alejandra Bosch: Creo que cuando estás metido en la poesía de cuerpo entero, es solo escribir, no creo en las musas inspiradoras. Creo que el afuera se atropella a veces con nuestra subjetividad y nuestro hacer, o sea con la palabra y salen los poemas de ese choque. Me pasa siempre, lo que llaman inspiración para mí son golpes de vista, algo que se cruza por los sentidos, algo que escucho o veo, algo que saca a relucir cuestiones mías. Ahí, entran en un vórtice o una licuadora y se fusionan y lo que sale despedido, es densidad, textura, profundidad, música. Un poema.

Joakito: Si fueras la única persona en un lugar sin nada ¿qué libros te llevarías?

Alejandro Bosch: No llevaría libros, pesan mucho, llevaría un cuaderno y una birome.


Joakito: ¿Por qué hay tan pocos eventos literarios en la región y por que los que hay son con intereses económicos?

Alejandra Bosch: Hay muchos eventos literarios, sí y muchos que en realidad son armados para vender empanadas y porrones. También hay muchos, que se hacen para darle espacio a los poetas de ser escuchados por público por primera vez y colegas escritores. Hay muchos que son excelentes espacios para mostrar el trabajo de los editores y vender los libros que hacemos con tanto trabajo y dedicación.A mí me gustan todos, por un motivo u otro, me gusta leer en público, me gusta llevar mis libros, me gusta conocer a otros poetas, viajar y también comer empanadas y tomar porrón.