¿Batalla entre Bordet y Urribarri por la boleta única?



Gerardo Pressman-. Los rumores corren. Ninguno de los operadores políticos que rodean a los dos protagonistas que van a librar esta batalla (aunque niegan que vayan a librar esta batalla) aceptará jamás hablar en público, pero gustosos cuentan los pormenores de los aprestos para la batalla.





No es la madre de todas las batallas. Pero es lo que le importa a la dirigencia política en general y al peronismo en particular, dado que se encuentra en una situación vulnerable con miedo a perder la provincia.
La situación de Bordet es delicada. Preside un partido que no lidera, no obtiene resultados eficientes en su gestión de gobierno y el paulatino debilitamiento del gobierno nacional no lo deja bien parado al interior del peronismo por la alianza que forjó con Macri. Alianza de la que no se sabe qué gana ya no la provincia que gobierna, sino el propio gobernador. ¿Gana algo o cede tanto a cambio de nada?
Los descontentos se multiplican por lo bajo. Tratarán de no decirlo en público para no debilitar aún más la figura de Bordet, que bastante desdibujada está por méritos propios. En Cambiemos toman notas sobre esta sorda batalla interna y se proponen echar sal en las heridas.



La Ministra de Gobierno Rosario Romero, que fue aliada varias veces de los partidos que hoy conforman Cambiemos, es señalada como la encargada de activar las causas judiciales contra Urribarri. Lo cierto es que los entusiastas fiscales que llevan adelante estas causas, más en los medios de comunicación que en la tarea realmente jurídica, responden a la pareja Romero-Halle. Los medios de comunicación que ofician de voceros de este equipo de fiscales tratan a Bordet con guantes de seda.
Solo hace falta sumar dos más dos y se sacan las conclusiones del caso.

El escenario de la batalla será el tipo de boleta con el cual Bordet buscará la reelección. Electo gracias a Urribarri con un sistema electoral que se usa desde hace varias elecciones, solo alguien que se siente débil se propondría cambiarlo en pos de ser reelecto. Para lograr cambiar el sistema de votación e imponer la boleta única, Bordet fue a ver a Rogelio Frigerio, el Ministro de Obras Públicas que visita con frecuencia la provincia, aunque de su tarea concreta como Ministro de Obras Públicas no hay nada por acá. Le pidió casi permiso para avanzar en ese sistema electoral y adelantar las elecciones a enero del 2018. Necesita para ello una ley de la Legislatura seis meses antes del acto electoral. Cuando los entrerrianos estén pendientes de la suerte de la Selección en el Mundial de Rusia.

Por el otro lado, cerca de Urribarri dudan de la conveniencia de cambiar el sistema electoral, aunque tampoco están confiados en que se pueda ganar de nuevo la provincia. Junto a Busti, los tres caudillos solo piensan en retener la intendencia de Concordia si las cosas les siguen saliendo mal, como en las legislativas del 2017.
¿Qué pasaría si Urribarri se negara a votar la ley para cambiar el sistema electoral en la provincia? Difícilmente se oponga al adelantamiento de las elecciones, dado que fue idea suya. El sistema electoral ya es otra cosa.
Hoy cuenta con clara mayoría al interior de los bloques legislativos de diputados, ya que logró sumar a los diputados que entraron por Fuertes y Busti y parece dominar con facilidad al bloque de Cambiemos, que le sigue la corriente. En el senado, el peronismo provincial debería tener minoría, pero gracias a los oportunos obsequios consiguió sumar dos senadores departamentales votados para ser opositores a las filas del oficialismo. Sus motivaciones son tan evidentes que es dable esperar que respondan a quien la tiene más grande (a la caja). O sea, a Bordet. Con esos dos votos más los votos de Cambiemos, el gobernador podría ganar en el Senado de la provincia, pero no en Diputados.
¿Hasta dónde escalaría el conflicto?
El sueño de Cambiemos sería que escale tanto que el peronismo se divida. De manera de ganar con facilidad la provincia y poder mostrar un primer triunfo del año de cara a la reelección de Macri.
Por ahora, en ambos bandos hablan de sostener la unidad del peronismo a toda costa. Por ahora.