Alegraste mi vida


Elba Catalina Rubio-. Alegraste mi vida



Llegaste como un milagro, tan esperado, fueron nueve meses que se hacían interminables.

Y llegó el día, fue un tres de noviembre al mediodía, un parto fácil.

Duró media hora, recuerdo que le dije al doctor “tiene todos los deditos de la mano”, él sonrió: “es un bebé re sano pesa 4 kilos, súper grande”.

Lloraba sin parar, cuando me lo dieron, sonrió, era como si me conociera de siempre: “era su mamá”.

Crecía fuerte, a los 11 meses dejó el pañal, al año caminó, no quiso mamadera ni chupete sólo el pecho, al año dejó y tomaba leche en taza.

Su primer día de jardín creí que iba a llorar como los demás, pero no, contento jugó con los chicos. Claro, era en casa el único niño.

Así fue creciendo, pasó primaria, su primer comunión, fue monaguillo, se confirmó, y así pasó su adolescencia, quizás no la mejor, pero uno hizo lo que pudo para que sea sobre todo feliz.

Hoy, en su adultez creo que es un hombre sin traumas, hace lo que le gusta, lo que siente desde chico: escribir.

Orgullosa me sentí cuando me dio sus libros, mi hijo escritor, ojalá Dios me dé vida para seguir viendo cada vez más sus logros.

Acá con estas letras expreso algo de quien fue mi primera alegría, orgullo de madre.