La Unisectorial selfie contra el tarifazo

Pablo Mori-. Con la humildad -de convocatoria- que los caracteriza, se realizó en la Plaza 1º de Mayo de Paraná una concentración para manifestarse en contra de los aumentos en los servicios públicos.

A Manuel y su esdrújula



 Lucas Carrasco-. A mi amigo del alma, Manuel y su poema



Los estudiantes de Filosofía y Letras de la UBA, allá lejos y hace tiempo, cuando no teníamos hijos y nos pasábamos las tardes enteras en el bar, perdiendo las clases como quien pierde el tranvía en Londres en las novelas de Simenon, mirando por la ventana sucia, mirando esas cortinas rotas, mirando pasar la vida de otras personas que nos parecían irremediablemente mediocres, insoportablemente estúpidas; cuando éramos la vanguardia de un cielo estrellado que nunca llegaría, hoy somos cuarentones, semicalvos y mecánicos: vacúnicos prolíficos de lo fálico para lo menopáusico fóbico, esdrújulamente tímidos para sentirnos pálidos y antiprójimos de los más lúdico . Asmáticos que fuman dos atados. Oliverianos gélidos del fondo oceánico de lo antilúdico, buscando lo volcánico en lo hidráulico. Mozos del bar de la palabra. Aunque ahora no nos prohíben la entrada los patovicas a los bares de moda a los que ya no vamos. Ahora que tenemos para pagar la cuenta. Y el alquiler. Ahora que hemos envejecido mirando enamorado chicas tristes irse en la ventana de los bondis, chicas que nunca supieron que las mirábamos. Ahora que ya hemos terminado.
Manuel:
Los muertos siempre tienen razón.
Porque ya no pueden enloquecer.

Lo aprendimos en las conferencias de antipsiquiatría, en los talleres de filosofía incendiaria, en el teatro de la crueldad, en el viejo existencialismo de aquellas biblioteca con señoras que solo nos hablaban para decir "estamos cerrando, chicos". Sabíamos ya. Lo sabíamos.

Los muertos siempre tienen razón.
Porque ya no pueden enloquecer.

Nada presbítero, más bien sacrílego. Pero acá no hay nada inédito.