Soneto a un cuadro de Goya

Ramiro Pereira-.





Muerde el tiempo su agonía delirante

mientras  fluyen las aguas majestuosas

yo las veo discurrir asaz barrosas

y rememoro la visión tajante



De ese monstruo gigante y desquiciado

que se harta de un cuerpo engullido  

carne filial del titán enloquecido

que custodia su preciado reinado.



No se engañe nadie en este asunto

que  rimó Manrique y pintó Goya

hemos de morir y ese es el punto.



Sabemos que la imagen nos advierte

que amemos, profanos, la vida

breve regalo, antes de la muerte.