Soy Superman y me chupan la pija

Lucas Carrasco-. Llevo muchos años aguantando golpes de la corporación política y periodística.  Y sin embargo, resucito y resucito. Nací para romper las pelotas.

¿Se viene el ajuste?



Eduardo M Romero-. En el 2018 no habrá elecciones, por ello pienso que las gestiones de gobierno privilegiaran los números, sobre todo aquellos que tengan que ver con estadísticas, a los fines de lograr una mayor aceptación entre los potenciales electores del 2019 en función de demostrar con las estadísticas algún éxito en el logro de objetivos o mejora de algunas situaciones fundamentalmente macroeconómicas.




Esto ya se observa a pocos días de iniciado el año atento a la corrección de la expectativa inflacionaria planteada por el gobierno el ultimo día hábil del pasado mes, llevando lo que ahora denominan objetivo inflacionario –antes era pauta inflacionaria- del 12% al 15%, lo que no es poco pues se trata de un crecimiento del objetivo inflacionario del 25%, cuando el presupuesto para el año 2018 señalaba el 12% y a tan solo un día de iniciado el 2018 está un 25% atrasado.
Me parece que esta adecuación tiene como objetivo corregir el hecho de que en el 2016 la meta era 25% y terminó en 40%; en 2017 la meta era 17% y terminó en 25% ante lo cual ahora corrigieron en mas para estar más cerca como una forma de mejorar la gestión; a pesar de que muchos señalan que terminará en el 17% (pero de todas manera con un 15 estimado quedan más cerca de los 12 anteriores).
Este año y a partir de febrero la lucha será con los Sindicatos fundamentalmente por la reforma laboral que en parte acompañan los sindicatos sin perjuicio de interesar algunas modificaciones.



El mensaje indica que la reforma laboral traerá más empleo lo cual es difícil de comprender en un país donde se viene un ajuste fuerte en servicios públicos, en medicina, combustibles y otros y que los mismos ocurrirán varias veces en el año y que además ya se recortó el ingreso a los jubilados y que para los trabajadores se pretende una negociación salarial que contemple el objetivo inflacionario del 15% y no más de ello; todas estas medidas sin dudas disminuirán el consumo y la producción de bienes se verá disminuida de donde es casi inconcebible pensar en mayor empleo sino todo lo contrario es dable suponer que el empleo decaerá.
Sin embargo se avanza desde el gobierno para comenzar las negociaciones por la reforma laboral en Febrero; la razón de ser es que, como ocurre en Brasil y en otros países de América del sur, lograron disminuir la cantidad de desempleados mediante leyes laborales que si bien blanquean empleo, lo son en condiciones muy precarias por ello se puede observar que existen empleos que podrían evitarse y por los cuales se abonan salarios por debajo de la media; el objetivo es indicadores que den cuenta de la caída de los índices de desocupación.
También podrían indagar como es que los sindicatos aceptan este tipo de formulaciones –es cierto, con algunos atenuantes- y para ellos (aun cuando ganan menos salario) significa más afiliados al Sindicato y por ende mayores ingresos y manejos de fondos de obras sociales.
Además se debe comprender que existe una fuerte ofensiva contra los sindicalistas, claro no todos, y fundamentalmente contra los opositores y sin dudas el último embate contra Hugo Moyano y su hijo desnuda temores entre los Sindicalistas que los obliga a la aceptación de formulaciones del gobierno o al menos dialogar y lograr entendimientos como ocurrió con los gobernadores y la reforma del cálculo a la actualización de los haberes jubilatorios.



La suba de los combustibles y el costo de la logística traerán una suba del precio  de los bienes de consumo ya que se trasladará a precios como así mismo el incremento del precio del dólar por lo que volverán a aparecer enunciados como los ya vividos dando cuenta que la mejoría llegara con el primer trimestre o el segundo trimestre o incluso el segundo semestre y así llegaremos a fin de año dibujando cuestiones numéricas de la macroeconomía buscando justificaciones para una realidad muy distinta de los números.



El Presidente Macri desde su estadía vacacional en un mensaje de fin de año señalo que “tenemos un largo camino por delante y nos vamos a encontrar con dificultades”
Esto indica sin dudas que no será fácil tampoco este año y por ello el gobierno se dedicará a cuidar los números que dan cuenta de estadísticas para ponderar con algunas de ellas su gestión, esperemos que en este, un año en que privilegiarán los números, sean de acuerdo con la realidad que nos toque vivir.