Rusia y Entre Ríos




Santiago Zorrilla-. Tres situaciones marcan desde Rusia a Entre Ríos.



La primera de estas cuatro situaciones son los progroms contra judíos alrededor del río Volga. Estos judíos rusos hablaban un dialecto alemán y emigraron por toda América, especialmente Estados Unidos y Argentina, país del que jamás habían oído hablar antes de ir a parar al "Hotel de Inmigrantes". Sin nada, se constituyeron en la clase media rural (minifundistas, sería el nombre técnico) que distinguió a la provincia de Entre Ríos del resto de la Pampa Húmeda, la Región Centro y la Mesopotamia. Ni que hablar del sur patagónico luego de la Conquista del Desierto.
Es menos conocido que tras la Revolución de Febrero que derriba a los zares y su temida policía (fuertemente antisemita, pero ojo: la policía zarista no provocaba los progroms, solo dejaba hacer. Lo cual da una visión más oscura pero más realista de la condición humana y también, una visión positiva de la integración lograda en Entre Ríos, un sincretismo no exento de conflictos y hasta atrocidades, pero un sincretismo aún hoy, exitoso mundialmente) y la Revolución de Octubre de 1917, los progroms siguieron. Los Soviets, manejados por militares de bajo rango que venían de la Primera Guerra Mundial, pasaron a ocupar el lugar de la policía zarista. No tenían el componente antisemita implícito porque Lenin, Trotsky y Stalin no tenían esas directivas, pero sí formaban parte de la misma cultura campesina que no cambió de un día para el otro. Los oleajes inmigratorios siguieron, aunque ya con menor intensidad, porque la política argentina hacia la inmigración había cambiado. Posteriormente, Lenin cambiaría la política económica rusa, sentando las bases que perfeccionó Stalin, de un capitalismo de estado que fue derivando, luego de morir Lenin, en estatismo. Lenin compartía la idea de Marx y Engels de que sin revolución industrial, no era posible la revolución socialista.


La segunda situación son las ideas socialistas, tomadas de Fourier y Owens, cuyas ciudades socialistas fueron, en simultáneo, creadas en Estados Unidos por Owen con su dinero (se fundió) y por Urquiza con el dinero de todos que consideraba suyo, a través de Alejo Peyret como administrador de la Colonia San José. Imposible fundirse al modo entrerriano. Pero no fue lo que se esperaba, ni fue lo que los pensadores socialistas europeos pensaban. Marx lo había predicho en su obra, especialmente en el debate con Proudhon, uno de los principales teóricos anarquistas. Crear epifenómenos territoriales de socialismo dentro del sistema capitalista, era imposible. Marx previó la globalización del capital y el consecuente debilitamiento de los Estados-Nación de esta manera.
Sin embargo, la ciudad de San José siguió siendo ejemplo para moldear la economía entrerriana. De hecho, aún hoy las cooperativas y diversas formas de economía social, son parte fundamental del entramado económico de la provincia.
¿Hubieran podido sobrevivir sin la "amenaza del monstruo rojo" en el mundo, sin la Unión Soviética, sin la china maoísta, sin que uno de cada cuatro habitantes del mundo viviera bajo dictaduras comunistas? Es historia contrafáctica pero el interrogante es válido. Hoy estas pequeñas comarcas entrerrianas sobreviven gracias a desgravaciones impositivas, inversiones extranjeras en tecnologías agrícolas de punta, exportaciones a todo el mundo y un modelo expulsivo de talentos y pobres. Conviven con el atraso social, la decadencia estatal y las grandes compañías extranjeras de tecnología avanzada para el ámbito rural.

La tercer situación es la Segunda Guerra Mundial, que abrió oportunidades para Argentina vendiendo alimentos al mundo, especialmente a Inglaterra. De esa guerra surgió la Guerra Fría y eso posibilitó que Entre Ríos pudiera exportar a todo el mundo. Incluso en las dictaduras anticomunistas como la de Videla, existía un fuerte apoyo de la Unión Soviética a la Argentina y viceversa, a cambio del trigo que la Pampa Húmeda vendía a Rusia. Y a través del cristal de la Guerra Fría, Entre Ríos pudo colocar arroz en Irán, limones en Estados Unidos, trigo en Rusia, etc. Los grandes ganadores de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos y Rusia (entonces llamada Unión Soviética) fueron quienes posibilitaron que Argentina, con su núcleo exportador dinámico de la pPampa Húmeda (región que comprende parte de Entre Ríos) diversificaran sus exportaciones y diversificaran el destino de sus exportaciones.