Soy Superman y me chupan la pija

Lucas Carrasco-. Llevo muchos años aguantando golpes de la corporación política y periodística.  Y sin embargo, resucito y resucito. Nací para romper las pelotas.

¿Los niños y jóvenes ya no leen libros?


Joakito-. Agustina Caride es escritora y paisajista. Escribe para el segmento juvenil e infantil, todo un reto en sí. Que requiere de una constante indagación sobre claves universales y códigos generaionales que van cambiando, inevitablemente.
Coordina talleres literarios, de cine y actuación para chicos. Ha participado en proyectos de difusión de literatura argentina. Publicó Panambí y otros cuentos con historia (Amauta); Te cuento entre cuentos (obra de teatro, estrenada en el Centro Cultural Borges, 2015); Cuando ella supo quién era Goldambeck (Salim Ediciones); Cuentos con historia (Ediciones Lea); Y sin embargo no llovió (novela, Simurg). Con el cuento El fin en do Mayor obtuvo el primer premio en el concurso de Cuentos "General San Martín".
Agustina cuenta que el segmento al que se dirige es el que mejor le está yendo en la escena literaria. Con lo cual, con naturalidad, derriba un montón de mitos y prejuicios en torno a que los niños y jóvenes no leen libros. Una experta en la materia, lo desmiente. Por eso quisimos saber más sobre ella y su escritura.



¿Como cierra tu año y como te ves para este 2018?

Supongo que bien, porque soy optimista, porque en 2017 edité una novela que está funcionando muy bien y porque el segmento en el que yo escribo es, en general, al que mejor le está yendo en la industria literaria, que es el segmento juvenil e infantil.

¿Tenes en mente publicar algo este año?

Tengo varias cosas pendientes, que están leyéndose en las editoriales. Ojalá que sí. Ahora estoy corrigiendo una novela: La chica de papel, que está basada en hechos reales. Tengo muchas esperanzas en esa novela, porque es una historia que se la debo a una persona. ¡Ojalá salga!


¿Cómo fue el primer acercamiento que tuviste con la literatura? 

En mi casa se leía mucho, había una biblioteca grande. Mi papá escribía, por placer, y le divertía hacernos escribir a mi hermano y a mí. 

¿Algún libro definió tu vocación literaria?

Así empecé, con poesías y algunos cuentos. 
Después tuve una profesora de literatura en el colegio que nos hizo analizar "El final del juego", de Cortázar. Ahí quise estudiar Letras. Ya me gustaba leer, pero descubrí que además de la lectura por placer existía una lectura profunda (miope, como decía Borges), que los textos tenías muchas capas, muchos símbolos y más de una lectura. Quise aprender a encontrar esas capas en un libro.

 ¿En qué te inspirás para escribir si es que existe la inspiración?

Claro que existe la inspiración. En mi caso, del mundo. De la calle, de un comentario, de una situación. Todo es disparador. Después le agrego lo mío. Es como construir una casa. Se van levantando ladrillos, después cemento, después ventanas. A esa idea le doy forma y contenido. Le agrego personajes, o un lugar y un contexto. Eso ya es parte de la imaginación. Pero inspirar, inspira todo. Simplemente hay que estar atento, abierto a que el mundo inspire!



¿Cuánta de tu historia personal está plasmada en sus obras y cuánta es simplemente ficción? 

En líneas generales es siempre ficción. Sin embargo, muchas veces existen escenas o algo de un personaje que puede ser mío, o de gente conocida. Por ejemplo, en mi última novela describo la casa de la amiga de la protagonista, esa casa y sus cualidades son las de la casa de mi hermano, donde hay muchos hijos y bastante caos, pero también es una casa donde se ve que hay vida. Lo que quiero decir es, no escribo autobiografía, pero escribo mucho desde mí, desde cosas que pienso, desde alguna escena que viví y me gustó y se la presto a algún personaje. 

¿Dónde termina un escritor y comienzan a vivir por sí mismo sus personajes?

El escritor termina en cuanto se sienta a escribir. Cuando la idea está y uno empieza con la historia ya el escritor se deja llevar. Son los personajes los que manejas, uno se vuelve ventrílocuo, como un simple instrumento para que esa  historia funcione.


Si fueras la única persona en un lugar sin nada ¿qué libros te llevarías?

 Es una pregunta difícil, porque no me llevaría algo que ya leí. Necesitaría un libro nuevo, que me entretenga y sea largo. 
Con lo cual, creo que me llevaría la Biblia, porque hay muchas historias cortas, es muy complicada de leer y es un libro que puede enseñar mucho, sea uno de la religión que sea. Y no lo leí!