Las aventuras de Tincho Carpincho



Sebastián P-. El origen del popular personaje Tincho Carpincho que, junto al Abuelo Lobato, trasmitieron valores distintos a los imperantes en una dura época de la Argentina.




En medio del clima cultural pesimista provocado por la dictadura en retirada, que ese año, 1982, intentaría la aventura militar en Malvinas que terminó por desmoronar un régimen de terror estatal con una economía que hizo estragos sociales inaugurando la era de neoliberalismo en nuestro país, surgió en Santa Fe un carismático personaje en la pantalla de Canal 13 de Santa Fe, que llegaba a Paraná. En Paraná se podían ver tres canales: el 13 de Santa Fe, el 9 de Paraná (que era estatal) y el estatal de Buenos Aires, ATeCe, que actualmente se llama TV Pública. En días de lluvia y con la antena colocada correctamente, podía verse también el Canal 5 de Rosario.
Esa era toda la oferta televisiva en momentos donde la mayoría de la gente tenía televisores en blanco y negro, porque los televisores a color eran carísimos.
Para los niños, existían los viejos dibujitos de Disney, que casi todos los canales en algún momento pasaban y, por cierto, repetían a cada rato y Carlitos Balá por ATeCe.
Fue en ese marco que apareció Tincho Carpincho, primero como un segmento del popular programa "La Tierra y su Gente" y luego como programa infantil, que en realidad era visto por toda la familia. Se llamaba "Las aventuras de Tincho Carpincho". 
La leyenda oficial del programa era que Tincho Carpincho había aparecido tras una inundación y que se había perdido de sus amigos (esos animales, se nos explicaba, viven en manadas): se trataba de un carpincho gigante, que paralelo al desarrollo del programa hacía colectas para los más necesitados. El programa en sí incluía chicos buscando en las islas de la costa santafesino-paranaense al legendario personaje, mientras iban aprendiendo sobre la fauna, la flora y la historia del Litoral.
Su creador fue Jorge Álvarez, un periodista y documentalista de extensa trayectoria en el canal santafesino -que también podía verse desde Paraná- y creador del mítico programa "La tierra y su gente".



En 1981, Jorge Álvarez y su familia se tomaron vacaciones en los Estados Unidos. Para entretener a los hijos los llevaba a Disney World. Ahí se le ocurrió la idea de crear un personaje que fascinara a los niños, como los míticos muñecos de Disney pero que tuviera características locales, litoraleñas.
Entre los animales disponibles, elige el carpincho por su tipicidad lugareña y porque en ese entonces, el carpincho no era conocido. Lo fue para muchas generaciones gracias justamente al programa ideado por Jorge Álvarez. Tanto el carpincho como el más popular personaje de Disney, Mickey Mouse, son ratones.
Efectivamente, el carpincho es un roedor de la misma familia que los ratones.
El carpincho es el roedor más grande del mundo y el más pesado. Por su tamaño, antes de lo llamaba "puerco del agua", confundiéndolo con un chancho. Es una especie de rodeador que solo habita en Sudamérica.
Las colectas de ropa, comida y calzado para los niños pobres, eran antológicas por su magnitud. El programa despertaba sentimientos solidarios en una época coonvulsionada de la Argentina. Además estaba siempre la premisa de que el programa debía incluir en medio de sus aventuras y entretenimiento, cuestiones didácticas, de aprendizaje para los niños de todas las edades que lo seguíamos con pasión, incluso los que estábamos ya entrando al secundario.



Martín -el de la primer foto de este artículo- es Martín Álvarez, hijo de Jorge Álvarez, a quien le decían Tincho. De ahí salió el nombre del personaje y del programa, al cual luego se le agregó "El Abuelo Lobato", para unir Santa Fe y Paraná, dado que el Abuelo Lobato era paranaense, vivía a media cuadra de la municipalidad y paseaba con su inconfundible auto por las calles de la capital entrerriana ante la admiración de todos.
El Abuelo Lobato y Tincho Carpincho, además del programa, aparecían solidariamente en hospitales de niños, en escuelas carenciadas y organizaban o animaban espectáculos solidarios.
Tenían un inmenso prestigio entre la población.
Eran épocas donde las colectas para los más pobres no eran frecuentes, porque recién se comenzaba a ver la extrema pobreza, que por cierto era una novedad como legado de la dictadura militar.
La Argentina hasta entonces era una sociedad orgullosa de su ascendencia social, de sus oportunidades, de su integración en un "crisol de razas". De pronto tenía que verse en el espejo y lo que veía era otra cosa. Era otro país y ese otro país fue reflejado por alegría y esperanza por Tincho Carpincho y el Abuelo Lobato.