La Unisectorial selfie contra el tarifazo

Pablo Mori-. Con la humildad -de convocatoria- que los caracteriza, se realizó en la Plaza 1º de Mayo de Paraná una concentración para manifestarse en contra de los aumentos en los servicios públicos.

La truchada del emprendedurismo


Joakito.- Hace unos días el legislador porteño del PRO Andy Freyre sorprendió y fue el hazme reír de las redes sociales, con un tweet en el que hace gala de la militancia del ajuste. Las razones de por qué el famoso emprendedurismo no es mas que una fachada para disimular el aumento de la pobreza. Y algo peor: hacerlos sentir a los pobres culpables de su pobreza. 
Y hablando de Freyre estaría bueno recordar al pedagogo brasilero, Paulo Freyre que en su obra "Pedagogía del Oprimido" (en un libro posterior, "Pedagogía de la Esperanza", Freyre matiza muchas de sus conclusiones, pero esto que sigue permanece incólume) argumenta el peligro que existe cuando los oprimidos buscan ponerse en el lugar del opresor, ya que hablan como ellos, actúan como ellos, piensan como ellos, desean lo mismo que sus opresores. Esto es lo que se busca cuando se pretende instalar la cultura del emprendedurismo: la idea de que los pobres piensen que pueden salir de la pobreza actuando como si fuesen empresarios, haciéndoles creer que abriendo un negocio determinado poco a poco irán escalando hasta convertirse en grandes empresarios, cuando lo cierto es que por lo general, estos "emprendimientos", en caso de tener éxito, terminan siendo absorbidos por el gran capital o como pasa en la mayoría de los casos, se trata de negocios que solo se sostienen en el tiempo por la intervención del Estado y que terminan saturando las barriadas populares de "empresas familiares" que compiten entre sí dando lugar a otros fenómenos como la violencia y el crecimiento de la inseguridad (esto pasa mucho sobre todo en gobiernos populistas que han creído que la solución a la pobreza pasa solamente por la transferencia de ingresos, llenando así los barrios de pañaleras, bloqueras y panaderías comunitarias).  Al oprimido por la exclusión se le ofrece ya no el derecho constitucional de ser oprimido por el capital, sino ser un opresor, un empresario, con la sola arma de la voluntad. Una estupidez de pies a cabeza 



Volviendo al gobierno de Cambiemos uno observa cómo insisten en la idea de que es difícil llegar a la meta de la pobreza cero, porque a los argentinos nos cuesta trabajar en equipo y nos falta capacidad de innovar, y por eso desde las usinas del pensamiento del gobierno intentan a toda costa imponer la ideología del emprendedurismo. El emprendedor sería el sujeto social (ideal e idealizado a la vez) del macrismo. 


¿Que  plantea esta especie de nueva religión? 

Básicamente dice que el pobre es pobre porque no quiere ser un emprendedor, y que “si no emprendes, siempre serás un derrotado”. Así incita permanentemente a la competencia, a ser un “triunfador” en términos individuales con independencia de cualquier contexto, incluso, el del gobierno que aumentó la pobreza en busca del objetivo de bajarla . 
Siguiendo este razonamiento, la intervención del Estado mediante la distribución de las riquezas para solucionar el tema de la pobreza no sería necesario, ya que basta promover en los pobres valores como el talento, la innovación, y el carisma para que dejen de serlo.
Si bien el concepto de "emprendedor" es tan viejo como la economía misma, en este nuevo siglo es utilizado como tótem por las "nuevas derechas" que gobiernan en el mundo a través de tres grandes pilares: Primero, como se plantea mas arriba se fundamenta en un voluntarismo de derecha ("esforzate", "seguí adelante", "levantate si te caes"), etc; todo esto sin tener  en cuenta el contexto y las estructuras. Segundo, es sesgado, ya que se concentra en el éxito y no considera el fracaso; y tercero al endulzar a los emprendedores pobres, colocan como modelo a los super ricos y crean un lazo de hermandad para una defensa común de toda propiedad privada, a pesar de que estos últimos tienen excesivo poder de mercado. Con esta racionalidad del emprendedurismo vemos entonces que el perdedor, el vencido, el pobre, el jubilado ninguneado, los policías y docentes mal pagados, el estudiante analfabeto funcional, son lo que son porque les faltó emprendimiento.



Lo que se busca al instalar la ideología del emprendedurismo es que pensemos que cuanto más se ocupe el Estado de nosotros, menos inclinados nos sentiremos a recurrir a nuestras propias fuerzas, dando vía libre al ajuste y al achique del Estado, sobre todo en lugares clave como la educación. 
Pero también, la intención de instalar esta racionalidad del emprendedor, le sirve al Estado para poder avanzar en reformas claves en cuanto al mundo laboral ¿Por qué? Porque esta filosofía neoliberal del emprendedor, piensa a los individuos como empresas de sí mismos, que deben superar la condición pasiva de “trabajador", de asalariado. Deben pasar entonces,  a considerarse a sí mismos como una “empresa” que vende un servicio en un mercado. Logran de esta manera sustituir el contrato salarial por una relación contractual entre empresas de sí, transformándonos en un país de “autónomos”.   



Ahora bien, que desde Cambiemos se milite el ajuste a través de esta farsa llamada "emprendedurismo", no significa que sea malo ser "emprendedor", por el contrario, en esta época de crisis,  debemos poder aprovechar el momento y resignificar el concepto generando nuevas relaciones de producción, que vayan creando una nueva consciencia, una consciencia solidaria, que busque poco a poco, disminuir las relaciones de vinculación con las grandes empresas, y pueda potenciar, por el contrario, la articulación intra e inter sectorial del sector de la economía solidaria (ir realizando compras y ventas de manera asociada y coordinada, creando sus propios circuitos financieros solidarios, son algunos ejemplos).