Soy Superman y me chupan la pija

Lucas Carrasco-. Llevo muchos años aguantando golpes de la corporación política y periodística.  Y sin embargo, resucito y resucito. Nací para romper las pelotas.

La era de la posverdad




 Lucas Carrasco-. De Zeitgeist a Julio César, la humanidad estaría cambiando de manera drástica porque una señora en un noticiero de Chubut dio una noticia falsa.




Los españoles que llegaron a América no sabían que habían llegado un 12 de octubre. Peor aún, no sabían que habían llegado en el año 1492, aunque consideraban que era una fecha más o menos parecida. La mayoría de aquellos colonos o conquistadores -resulta demasiado ridículo decir "descubridores" para darle armonía conceptual- estarían muertos para cuando, casi cien años después, España, seguidos por la católica Italia y Portugal, adopten el calendario gregoriano.
Aquellos españoles se regían por el calendario juliano, llamado así por Julio César, quien reformó el calendario romano antes de que supuestamente naciera Jesucristo. Exactamente 45 años antes, tras la conquista romana de Egipto. Julio César murió al poco tiempo. Sin enterarse de que nacería Cristo y se consideraría ese nacimiento como el año cero. Para cuando reformó el calendario, Julio César contaba los años a partir de la fundación de Roma. Para el dictador romano, las cosas trascendentes pasaban poco después del año setecientos Ab Urbe condita (que en Latín quiere decir "después de que Roma fuera fundada") y estaba tan convencido de lo suyo como el resto de sus contemporáneos europeos, que casi cuatro siglos después se volverían oficialmente cristianos gracias a Constantino, que harto de perseguir a los cristianos se hizo él mismo cristiano y como era emperador, se consagró Papa y se dedicó a perseguir a los que no sean cristianos. Hasta el punto de fundar la ciudad Nueva Roma, con el detalle de que se le ocurrió fundarla donde ya había una ciudad, que se llamaba Bizancio y actualmente se la conoce con nombre de soda: Estambul, que en honor a la soda del mismo nombre en Turquía decidieron llamar así a su capital. Sí, un país donde el 99% es musulmán. Pero que se rige por el calendario gregoriano. Eso sí, se tomó su tiempo para cambiar de calendario y dejar de usar el calendario musulmán: recién en 1927 entró en vigor, es decir, hace menos de 100 años. Dos años antes que China, aunque en 1912 tuvo un fugaz intento gubernamental de poner en práctica el calendario gregoriano, pero recién en 1929 se puso en marcha oficialmente en China.


La relación entre conquista y calendario, dominación cultural y tiempo, se ha naturalizado tanto, a la par de los estudios sobre el universo y los avances científicos geológicos y antropológicos, que la cuestión fue cayendo en desuso, pero a lo largo de la historia moderna suscitó guerras, resistencias ocultas, guerrillas y sociedades secretas, así como polémicas de eruditos en las incipientes universidades, donde la separación entre ciencia (rudimentaria, quizás, pero ciencia al fin) y religión no era tan tajante. Y donde explicar conceptos como la relación entre Saber y Poder era más fácil que hoy, donde cualquier habitante promedio del mundo sabe mucho de muchas cosas, aún cuando también crea en muchas falsedades y tenga acceso a un universo de mentiras tan enorme que cierta vagancia intelectual resume torpemente como la era de la posverdad. 




Como si cambiar el calendario por una decisión del emperador, encerrado con cuatro delirantes en palacetes amurallados para que la servidumbre que muere de hambre y hastío afuera no los linche, fuera la era de la verdad en un mundo plano sostenido por cuatro tortugas gigantes, del tamaño de un elefante. En tiempos donde faltaban siglos para que Charles Darwin viera en las Islas Galápagos -en el archipiélago de Ecuador, encima- verdaderas tortugas gigantes, pero que no estaban sosteniendo ningún planeta, según ya se sabía gracias a los españoles que llegaron a América con un calendario distinto al que serían conmemorados. Bueno, resulta que toda esa era de la verdad acaba de cambiar porque en Youtube hay un boludo llamado Peter Joseph que dice que todas las religiones son iguales y que hay unos sabios con un Protocolo de Sion que manejan el mundo. Ah, mirá vos. Novedoso, eh.
Ya entusiasmados, resulta que si un señor en un canal de cable dice algo en contra de lo que uno cree ya es un ejemplo cabal, absoluto, terminante de una nueva era, la era de la posverdad. Ajá.