La cantidad de cosas que no están pasando




Salustriano-. ¡No hay noticias! ¡No hay debates! ¡No hay nada inteligente para decir sobre los temas remanidos! La queja se repite y repite. Para qué perder el tiempo con lo que no está pasando si hay un montón de cosas que no están pasando y podrían pasar. Más aún, hay un montón de cosas que no están pasando y jamás pasarán, y esas son las más interesantes.



Es impresionante la cantidad de cosas que no están pasando. Si uno divide en dos grandes grupos las cosas que no están pasando, se sorprende de la enormidad de datos sobre cosas que no están sucediendo. Datos que no necesitan ser chequeados (más o menos como hace el periodismo de todas maneras) ni verificados con ninguna fuente, total de entrada se aclara que estas noticias no están sucediendo.
Por un lado, tenemos el grupo de cosas que no están pasando y podrían perfectamente ocurrir.
Por otro lado, están las cosas que no están pasando y son improbables, cuando no imposibles que ocurran.

En el primer grupo, las cosas que no están pasando y podrían pasar, apunto algunas: el Papa Francisco visita la Argentina; la Selección consigue un delantero que se entienda con Messi, el gobernador Bordet hace alguna crítica al macrismo, se declara a la Chamarrita patrimonio cultural de la UNESCO, las noticias sobre educación generan debates intensos entre los legisladores, el Presidente de los Estados Unidos Donald Trump es sometido a juicio y destituido.

En el segundo grupo, las cosas que no están ocurriendo y son improbables, cuando no imposibles de que realmente ocurran alguna vez, se pueden mencionar: se descubre vida en otro planeta y resulta que los extraterrestres no son ni feos ni malos, la OTAN invade con un ejército de peluqueros Corea Del Norte y le sacan ese peinado ridículo a Kim Jong-un, se realiza un Congreso Educativo en el parlamento argentino y los legisladores escuchan atentamente, el Papa Francisco visita la Argentina, la Selección consigue un delantero que se entienda con Messi.




Esto solo por mencionar algunas de las noticias que no están ocurriendo y los debates que no se están dando. Hay un montón más. Cada lector puede imaginar la que quiera, en vez de perder el tiempo con las "notas de color", los interminables dimes y diretes de las "actrices" de verano y sus fugaces romances, el fútbol pago, la desideologización imperante, el show de la corrupción, el sensacionalismo exacerbado de las noticias policiales y para qué seguir...hay tanto que no está pasando que no vale la pena perder el tiempo con lo que realmente ocurre.