Soy Superman y me chupan la pija

Lucas Carrasco-. Llevo muchos años aguantando golpes de la corporación política y periodística.  Y sin embargo, resucito y resucito. Nací para romper las pelotas.

¿La 125 de Macri?



Gerardo Pressman-. José Caceres sostuvo que la reforma laboral será como la 125 durante el gobierno de Cristina, una interna del peronismo sin urnas. ¿Será tan así?

En una buena entrevista de Jokito, el Secretario General del Partido Justicialista José Cáceres sostuvo una afirmación política contundente y polémica, que vale la pena citar extensamente antes de hacer un análisis político derivado de esa afirmación:

"Ahora Macri va a querer sacar la reforma laboral. Eso puede llegar a ser una interna peronista sin urna. Porque seguro va a haber algunos que a lo mejor van a levantar la mano y estarán tomando una posición con ese solo hecho: que  no va a haber que poner una urna para ver quién es mas peronista. Como en el 2008, cuando la resolución 125. Muchos se quedaron del lado de la Mesa de Enlace y de las patronales agropecuarias, del lockout empresarial y otros decidimos que no. No hubo una urna en el medio, pero implícitamente se jugaban valores peronistas. Ahora también, lo de la reforma previsional en provincias como la nuestra si te dicen que van a entrar recursos para paliar el déficit -es obvio que siempre la previsión social va a tener déficit, el problema es tener déficit por pagar intereses de deuda irracionales- hasta ahí te puedo comprender los acuerdos firmados en el consenso fiscal, pero ahora, la reforma laboral para quitarles derechos a los trabajadores en condiciones de debilidad, similares a las del pre peronismo o incluso de Yrigoyen...ya eso, no. Ése es el límite."

La fuerte declaración tiene como sustrato la sospecha de que buena parte del peronismo en el orden nacional y en el provincial apoyará la reforma laboral de Macri. No soy lingüista ni conozco a Cáceres en persona, pero supongo que lo dice porque ya se vio un escenario parecido al interior del peronismo con la reforma previsional. Antes, con el pago a  los Fondos Buitres, la aceptación de los dos nuevos jueces supremos y varias leyes claves para el macrismo, que a pesar de haber ganado las elecciones legislativas del 2017 aún está en minoría en ambas cámaras del Congreso. Sin el peronismo o por lo menos una parte del peronismo no hubieran podido avanzar en esas leyes.
El punto sería si de esta manera Cáceres no está anunciando una posible ruptura con el gobernador Bordet quien aun no se ha pronunciado sobre la reforma laboral pero en todo lo que va del mandato apoyó la totalidad de las medidas del macrismo sin siquiera una crítica. Es esperable que los senadores Guastavino y Kunath, electos como ultraK y hoy ultraPRO, apoyen sin leer siquiera el proyecto al igual que los diputados nacionales Juan José Bahillo y Mayda Cresto (aunque en este último caso, es esperable que negocie algo para su hermano Enrique, como ya hizo con la rebaja de las jubilaciones y la Asignación Universal por Hijo).



Lo que pone en duda la afirmación de que la reforma laboral sea un parteaguas en el peronismo es que parte de la CGT, el sector que fue menemista, apoyan esta reforma. No están exentos de la amenazada de ir presos. Esta amenaza ha sido muy eficaz para que el peronismo macrista se discipline. No en vano, ningún peronista macrista tiene problemas judiciales. Como pasa en la provincia, donde Bordet no tiene ni siquiera una causa judicial como gobernador ni de su pasado ultraK como intendente de Concordia o Ministro provincial. La evidente politización de la Justicia Provincial y Federal para perseguir al peronismo, deja afuera a quienes se someten a los designios presidenciales. Por el simple miedo de ir presos sin condena, previamente escrachados en la prensa macrista.
Lo que también dificulta considerar que ésto será un parteaguas para el peronismo es que éste se encuentra desorientado, sin un jefe indiscutido, y faltan dos años para las elecciones. Dos años es mucho tiempo en política para reconciliarse y abrir el paraguas para una gran unidad en el 2019. Siempre y cuando la gente cambie su conducta electoral: hasta ahora, castigó en las urnas al peronismo macrista, que apuesta a que la gente se olvide en dos años de lo que están haciendo ahora.   El que viva, lo verá.