Soy Superman y me chupan la pija

Lucas Carrasco-. Llevo muchos años aguantando golpes de la corporación política y periodística.  Y sin embargo, resucito y resucito. Nací para romper las pelotas.

Hernández Arregui y la izquierda nacional




Gonzalo García Garro-. Esta corriente, revisionista de la izquierda nacional, se caracteriza porque sus principales expositores, a diferencia de la izquierda liberal, son pro peronistas. Sus análisis poseen un marcado tinte economicista en el tratamiento de la historia, propio de su marxismo de origen. Esta tendencia expresa también una marcada vocación por la integración continental iberoamericana.
El término “Izquierda Nacional” fue lanzado por primera vez en 1957 por Hernández Arregui e incorporado luego al lenguaje político.
La corriente no forma un grupo ideológico compacto. Cabe señalar que tuvo una gravitación efectiva e importante a través de sus diferentes publicaciones en la formación política de algunos sectores del movimiento obrero y en el cambio de mentalidad de vastos sectores sociales, particularmente en el movimiento estudiantil de los 60 y 70 y en los estratos inferiores de la clase media.
La característica típica de esta Izquierda Nacional en lo que hace su producción historiográfica es que realizó una revisión de la historia oficial enfocada desde una óptica nacional y popular, quedando así encuadrada en el revisionismo histórico.



Juan José Hernández Arregui (1913-1974). Pensador, historiador y militante de la causa nacional. En 1947 se produce su primer acercamiento al peronismo de la mano de Don Arturo Jauretche, quien lo lleva a colaborar en el gobierno bonaerense.



Hernández Arregui fue un “intelectual” nacional que adhirió al Movimiento Nacional Peronista sin renunciar al marxismo en tanto método de interpretación de la realidad. Juzgó necesario la creación de una izquierda nacional en contraposición a la izquierda liberal que se mantenía en la vereda opuesta al pueblo.

Publicó, “Imperialismo y Cultura” (1957), “La formación de la conciencia nacional” (1960), “Nacionalismo y liberación” (1969) y “Peronismo y Socialismo” (1972). Toda su producción tiene una gran consistencia intelectual.

Para Hernández Arregui, “la conciencia nacional es la lucha del pueblo organizado por su liberación” y, partiendo de esa premisa es que el sentido de su obra no fue la de investigar en forma erudita y aséptica sino colaborar en las luchas del Movimiento Peronista. De todos sus libros se destaca principalmente “La formación de la conciencia nacional” por su solidez conceptual, escrita en 1958/1959 fue editado por primera vez en 1960, nuevamente en el 70 y recientemente reeditado en el 2004. ¿Y por qué la importancia de lo histórico? Según Hernández Arregui, la madurez histórica de una comunidad logra restaurarse y ordenarse a través de una visión crítica de su historia e ideas, para poder lograr una superación de etapas anteriores y no volver a caer en los mismos errores políticos. A raíz de esto dirá: "el desarrollo de la conciencia histórica sigue un curso paralelo a las épocas de las grandes transformaciones de la realidad nacional donde hombres y pueblos perciben un cambio de ritmo y de dirección en el destino colectivo...". En ese libro, indaga las distintas ideologías que han tenido predicamento en la historia de la cultura política argentina. Es un trabajo cuya lectura es recomendable desde todo punto de vista, aún para aquellos que puedan disentir con el autor, este libro permite al lector tener una visión amplia del espectro ideológico argentino.

La izquierda liberal jamás le perdonó su compromiso nacional y la derecha reaccionaria su formación marxista. Se lo intentó encuadrar con extrañas alquimias en posiciones que nunca compartió.

En 1973 al ser distinguido como Profesor Emérito de la Universidad de Buenos Aires, pronunció categóricamente: “He pertenecido, pertenezco y perteneceré al Movimiento Nacional Peronista”. Nada más se puede agregar...