El bizarro Museo del OVNI



Sebastián P. -. En Victoria, provincia de Entre Ríos, existe algo que se llama "Museo OVNI".





El supuesto museo fue abierto por Victoria Silvia Pérez Simondini, quien luego tuvo que trasladarlo a su casa por problemas económicos. Silvia es esta señora:


Abrió su museo en el año 2005, motivada por la oleada de freaks que iban a ver supuestos platos voladores extraterrestres en una ciudad como Victoria que, tras la realización del puente que la une con Rosario, buscó incentivar el turismo. En el 2012, el museo tuvo que cerrar porque según la fundadora "nadie nos apoyó".
El museo se presentaba a sí mismo como un ámbito científico, aunque de científico no tenía nada, en el que supuestamente estudiaban el aterrizaje de extraterrestres, aunque tampoco sin ninguna evidencia. Las piezas del museo eran distintas cosas que mandaron freaks de todo el país como fotos trucadas, libros esotéricos y merchandising bizarro. El lugar tenía un toque de humor involuntario y eran frecuentes las notas de medios y programas amarillistas, además de los exclusivamente dedicados al rubro conspiranoico. Era una rareza y a la vez, una nota de color en el aburrido mundo entrerriano.
Es el único museo (aunque no sea propiamente un museo) de este tipo en el país.
Inmediatamente, en Victoria, se vio el filón y la novedad atrajo a turistas pero de bajos recursos y poca educación, dado que ambos fenómenos están relacionados como sabemos desde antes de Foucault.



Los medios estatales, como LT39, se poblaron de bolazos donde la gente llamaba y decía quue se había ido a pasear con un extraterrestre en una alfombra mágica e inmediatamente consultaban a la "investigadora". El caso de un chico de 13 años que no quiso explicar a sus padres en Hernandarias dónde había estado y se inventó una historia genial, es para la antología.
Según LT39 
"En la noche de este lunes en Hernandarias un adolescente de 13 años aseguró haber sido adormecido por una luz blanca que le hizo perder el conocimiento, para luego aparecer a kilómetros del lugar donde estaba al momento del “suceso”.

Por supuesto llamaron a la INVESTIGADORA CIENTÍFICA Victoria Silvia Pérez Simondini:
 La Directora del Museo Ovni de la ciudad de Victoria Silvia Pérez Simondini expresó al respecto, “los seres extraterrestres nos quieren demostrar que tienen la capacidad de hacerlo”,  agregando, “si el adolescente fue adormecido por una luz blanca y estaba cerca del río, concretamente estamos hablando de una adbucción”, explicó.

El asunto bordea la comedia. Si uno no lo toma en serio y lo toma como lo que es, una especie de tren fantasma bizarro, el museo en cuestión resulta hasta simpático.
En el año 2008, un grupo de muchachos fue a Victoria "especialmente"a visitar el museo, que estaba cerrado. Pero Silvia, amable y viendo la cámara, accedió a abrirles las puertas del centro de investigación científica. Éste fue el video.



En el video, se muestra a Silvia oficiando de guía en el museo y mostrando lo que denomina "la vedette de este museo" que es su foto junto a Carlos Perciavalle, un simpático humorista uruguayo muy famoso en la Argentina de los años 80 y 90. También está la dueña del museo en fotos con el actor Raúl Taibo, Germán Craus, entre otros, en general visitantes contratados al casino que está instalado en la ciudad de Victoria, que cuenta además con show para alegrar a los jugadores en el salón comedor.
Al pasar se ve el precio de la "entrada Guiada" en un cartel escrito a mano. Salía barato: 4 pesos, en épocas donde el dólar no estaba en los 3 pesos. Al precio del cierre de esta nota serían unos 30 pesos nada más. Como todo pseudocientífico que no comprende nada de ciencia, relata supuestas experiencias personales que la acreditarían para transmitir mensajes que dan los extraterrestres, explicar miles de conspiraciones mundiales y conversar amablemente sobre cómo son los seres extraterrestres que tiene el privilegio de conocer. Una señora simpática, amante de los medios de comunicación, que denota cierto aburrimiento en contar una y otra vez la misma historia.
La parte donde les muestra un pedazo de metal, de un supuesto plato volador que ella vio estallar, es sencillamente desopilante porque cada dos palabras dice la palabra "ciencia". El pedazo de metal podría ser "una especie de disco rígido de computadora". Se entiende que de una computadora marciana. Pero "nunca lo vamos a poder saber" porque bla, bla, bla, peeeeeero resulta que el disco rígido marciano también es un código de barras, pero por supuesto, no lo puede detectar la AFIP.
Por supuesto, en el derrape, después viene la parte mística y resulta que Jesús está pisando una pelota de fútbol marciano. Realmente imperdible.