Llamado de emergencia

Joakito.- Lorena Leonhardt, es de Gualeguaychu. Su hermana falleció el año pasado sin que exista un diagnóstico certero que explique el proceso de deterioro de su cuerpo a lo largo de un mes de internación.

La imaginación al poder comer

 Antonina Della Marisa-. Agregarle valor a la producción agropecuaria es un deseo que suelen repetir los dirigentes políticos y economistas en Entre Ríos en particular y en la Argentina en general. Pero en el caso de Entre Ríos, que solo es productor primario de alimentos, nunca queda claro a qué cosa concreta se refieren. Igual da lo mismo porque nunca pasa nada. Todo queda en meros deseos. 






No es lo mismo vender al mundo soja a granel que biodiésel elaborado a partir de aceite de soja. Pero seamos realistas: el proteccionismo existe, avanza cada vez más y nuestros competidores en el mundo se reparten el mercado del biodiésel en contratos que incluyen cláusulas recíprocas, créditos internacionales, cuestiones militares y geopolíticas y barreras fitosanitarias que en el fondo son barreras parancelarias. Como todo combustible, el biodiésel va recorriendo la misma lógica financiera y militar que el petróleo.
Sin embargo, hay alternativas que no se exploran. 
Por ejemplo, el amplio mercado de alimentos ecológicos, cuya certificación cambia de acuerdo a cada país pero Entre Ríos está en condiciones de producir, de manera segmentada, este tipo de productos, que incluyen una buena dosis de marketing.



Cualquiera que haya recorrido restoranes y tiendas en Estados Unidos o las capitales europeas sabe que la diferencia de precios entre un producto transgénico, bio, orgánico o ecológico es una diferencia abismal. Aunque en ocasiones no tenga mayor sentido. La producción de alimentos supuestamente ecológicos es más cara, más dañina al ambiente y menos segura en términos de salud, pero hay gente dispuesta a comprarse el marketing de los ecologistas y Entre Ríos puede aprovechar ese nicho, en vez de poner todas las fichas a que los chinos crezcan tanto que vayan incluyendo mayor cantidad de población a sus clases medias emergentes y por lo tanto consuman más carne de vaca, aves, cerdos, los cuales son alimentados son soja transgénica. Eso hace subir los precios en el mercado de Chicago y por lo tanto los productores entrerrianos se entusiasman esperando que suban los precios de la Bolsa de Cereales de Rosario. Si además viene una devaluación, felices de la vida.

El problema es que en este modelo, Entre Ríos seguirá siendo expulsor de mano de obra, de talentos, de potencialidades productivas. Se seguirá empobreciendo, dicho de manera simple y directa.
El mundo avanza uniendo a la producción primaria la agroindustria y el marketing, aprovechando las modas que instalan los ecologistas, aún cuando sean disparates. Son oportunidades excelentes para los países y zonas subdesarrolladas. Como lo es Entre Ríos.