Las mentiras históricas sobre el Gauchito Gil


Santiago Zorrilla-. Quien recorre las rutas de nuestro país puede observar y detener su atención en las banderas rojas ubicadas cada tanto a la vera del camino. Esas banderas simbolizan la presencia de algún altar o santuario en homenaje al Gauchito Gil. ¿Quién era y por qué es tan venerado?

Nacido quizás en 1840, Antonio Mamerto Gil Nuñez (convengamos que, en estos tiempos, llamarse Mamerto Gil es para ir derecho al bullying escolar) era hijo de Encarnación Núñez y José Gil de la Cuadra y oriundo de la zona de Pay-Ubre (actualmente Mercedes), Corrientes. Algunos dicen que era un desertor de la guerra del Paraguay, otros dicen que combatió en esa guerra y otros que era un gaucho Matrero (Matrero se denominaba a quienes cometían un delito y huían de las autoridades que los perseguían: esos personajes eran muy populares en la época en que supuestamente vivió Mamerto Gil), que se dedicaba a robar a los estancieros y repartía el botín entre los mas pobres. Por lo general, los santos paganos con el tiempo van adquiriendo características que son universales en este tipo de idealizaciones, partiendo siempre de algunas verdades. Una característica común es la de robar a los ricos y ser solidario en el reparto del botín con los pobres. Hay un personaje muy conocido por esta mitología: Robin Hood. De hecho, los personajes literarios clásicos nacen mayormente de construcciones orales de santos o héroes paganos con estas características populares y universales, a las cuales se les agrega los condimentos propios del lugar.


La leyenda popular, transmitida oralmente, dice que el Gauchito se enamoró de una joven viuda que era pretendida por el comisario del pueblo. El policía, despechado porque la viuda lo rechazaba, comenzó a perseguir a Antonio Gil aprovechándose del poder de su autoridad, hasta que finalmente se enfrentaron en una pulpería. En la pelea el Gauchito Gil le perdonó la vida. Sin embargo, este episodio en lugar de beneficiarlo fue aprovechado por el policía para perseguirlo por atentar contra la autoridad y Antonio Gil debió huir del pueblo. Casi todas las versiones tienen ese punto en común: era un perseguido.
Supuestamente, Mamerto Gil se alistó en la guerra de la Triple Alianza contra el Paraguay, bajo las órdenes del General Madariaga. No existe ninguna evidencia histórica de esta parte de la leyenda. Al terminar el genocidio que arrasó con la población masculina mayor de 14 años del Paraguay, en Corrientes existía una pelea entre los colorados y los celestes, llamados luego autonomistas. Esto sí es un hecho histórico.
El coronel "celeste" Juan de la Cruz Salazar refugiaba combatientes para sus filas y supuestamente Mamerto Gil -que adhería a los ideales liberales colorados- fue uno de los que obligaron a alistarse. Tampoco existe ninguna constancia histórica de este hecho. Pero sirve para decir que "no estaba de acuerdo en formar parte de luchas entre hermanos", y por lo tanto decidió huir y refugiarse en el monte, hasta que según cuenta el mito, decidió entregarse a las autoridades comandadas por el coronel Salazar. Otras versiones dicen que lo capturaron.
El punto es que supuestamente Gil se fue al monte seguido por otros guaraníes y gauchos, en desacuerdo con la lucha "entre hermanos". Lo cierto históricamente es que la guerra civil en Corrientes era de élites y los soldados reclutados eran desesperados hambrientos, muchos de los cuales huían, una vez que conseguían arrebatar algún botín tras los saqueos de cada combate. La mitología, proveniente de diversos credos y mimetizada al catolicisimo, dice que se le apareció Vandeyara, un dios guaraní, que le dio un conveniente mensaje de paz "entre hermanos".
Lo cierto es que los guaranías fueron objeto de disputa, como esclavos, por españoles (en lo que luego sería Argentina y Paraguay) y portugueses (en lo que sería Brasil). El mestizaje no fue solo "racial" sino que los guaraníes se convirtieron al catolicismo, aunque fueron aislados para que trabajaran como esclavos, así lograron conservar su lengua y una religión de sincretismo entre sus viejos mitos y los mitos cristianos.
La leyenda dice que fue trasladado a Mercedes y desde ahí iba a ser enviado a Goya a ser enjuiciado como desertor/ladrón/amante de un viuda rica, pero el pueblo, temeroso de que sea asesinado de camino a los tribunales (algo común en aquella época, alegando que habían intentado escaparse; lo cual también eran común, porque los tribunales sentenciaban a penas crueles y hasta la muerte a los desertores) se movilizó por Gil buscando el apoyo del Coronel Velázquez.


Velázquez se presenta ante Zalazar para interceder y Zalazar lo deja en libertad: no existe ninguna evidencia histórica de este hecho.
La escritora  Gabriela Saidon en el libro "Santos Ruteros" (Editorial Tusquets, 2011) cuenta que esta alta veneración popular del Gauchito se debe a que es un santo pagano y que en su devoción hay cierta transversalidad porque es un santo para pedirle de todo y es, además, un santo de todos.
El mito de que el Gauchito Gil es milagroso se sostiene en la leyenda que cuenta que a la hora de ser muerto, le prometió a su justiciero que si lo mataba, al volver a su casa se encontraría con su hijo enfermo y la única forma de sanarlo era invocándolo. Efectivamente su justiciero al volver se encontró con su hijo casi moribundo y al rezarle al Gauchito se sanó, dando lugar al nacimiento del mito. Nada de esto es cierto, ni siquiera en historias orales luego registradas.
La supuesta coloración roja de la veneración a Gil por haber sido liberal, el color que identificaba a esa facción, tampoco tiene corroboración histórica. Puede deberse al rojo punzó de los federales (muchos guaraníes, como el exgobernador de Corrientes, Andresito, pertenecientes al artiguismo, se identificaban con ese rojo), a la universal mitología sobre la sangre o algún tipo de flor venerada por distintas razones. Además de que el rojo es un símbolo vial universal.


Año a año, crece la cantidad de fieles que se acercan hasta en verano a la ciudad correntina de Mercedes, ya sea para conocer el santuario, para pedir un milagro o para agradecerle alguna gracia concedida. Este año la cifra de fieles fue mayor a 300 mil personas ¿Por qué crece año a año la cantidad de fieles? ¿Inciden las crisis para que se venere tanto a un santo pagano? No. Nadie puede establecer si existe relación entre las crisis y el crecimiento de las devociones populares, como generalmente se piensa, de hecho, es casi lo contrario, ya que las crisis -sobre todo las económicas- dificultan el crecimiento de estas devociones, ya que los devotos no tienen recursos para participar de las fiestas, celebrar rituales e ir a las peregrinaciones.
Mito o realidad, lo cierto es que si vas en auto y te cruzas con esas banderas rojas, tenes que tocar bocina para saludar al Gauchito Gil, sino -es lo que dicen- no vas a llegar a destino.
Argentina es uno de los países con más muertes por accidentes viales del mundo. Lo raro sería que no tuviera un santo, pagano o no, al que rezarle. En Argentina, según la ONG "Luchemos por la vida" veintidós personas mueren por día, casi 8.000 muertos por año, y más de 120.000 heridos anuales de distinto grado, además de cuantiosas pérdidas materiales.