El show del asesinato con Nahir Galarza



Daniela Sánchez-. El macabro espectáculo alrededor del asesinato del novio de una chica entrerriana.




Los padres de Nahir Galarza, la cruel asesina de su novio Facundo Pastorizza, contrataron a un chantún que se la pasa en la televisión de Buenos Aires haciendo papelones pero consiguiendo el objetivo que la asesina busca: embarrar la cancha, influir sobre la Justicia a través de la opinión pública, desviar el eje de su premeditación y alevosía agravada por el vínculo, lo cual según los expertos la llevaría a una cadena perpetua segura. Por ahora, el objetivo lo está consiguiendo. Habrá que ver cuáles son finalmente los resultados judiciales. Por ahora, con el fiscal del caso subido a la ola del show mediático, anticipan que la oscura jugada del "manager de famosos", un tal Zonzoni, podría ser efectiva. Lo cual sentaría un precedente gravísimo.



Los oscuros antecedentes del padre y el circo que armaron los medios son ingredientes donde no faltan los tarados que creen que este es un caso de "violencia de género al revés", como si el femicidio no fuera un problema social que a su vez se juzga en cada caso individual en la Justicia. Este asesinato no es un problema social pero se está convirtiendo en un problema social la perversidad con la que es tratado en los medios.
La falta de empatía con la víctima es terrible. Los rumores truchos que intentan sembrar dudas en un caso aparentemente claro, se difunden como si fueran noticias, cuando son simples operaciones de prensa. No se repara en nada con tal de embarrar la cancha. El show del asesinato es realmente escalofriante. Lo curioso y positivo es que en Entre Ríos la gente no se engancha en esta perversa jugada. El caso es tratado con mayor seriedad y rigor (con las excepciones que siempre hay). Es quizás algo novedoso lo que está pasando pero es así: en Entre Ríos no cae bien este payaso que habla en la tele de Buenos Aires en los programas con menos prestigio periodístico y en general amarillistas. El sensacionalismo acá no prende y eso habla bien de nosotros como sociedad, porque si prendiera los medios entrerrianos estarían haciendo exactamente lo mismo que los medios porteños o peor, porque acá están las "fuentes" para dispersar rumores, mentir, confundir, desviar el eje de la cuestión: esta chica asesinó a sangre fría a otro ser humano, que tiene una familia destrozada por su culpa.

Como si fuera un espectáculo, conducido por la nueva estrella televisiva, Nahir Galarza, día tras día se miente descaradamente, se habla sin fundamento y se hacen operaciones de prensa alevosas que no reparan en la más mínima consideración para con la familia de la víctima, sus amigos y una comunidad que está profundamente conmovida por este asesinato a sangre fría.
Para los medios perversos, que la chica sea linda, joven, de clase media y que no tenga escrúpulos, son ingredientes ideales para una sitcom en tono de comedia. El problema es que la muerte es real. La persona muerta era un hijo, un hermano, un amigo de gente que es real, con la que no se puede jugar como si se tratara de un programa de entretenimiento.
Como el caso es claro y simple, pero los medios sensacionalistas necesitan todos los días alimentar la audiencia de perversos que siguen ese tratamiento amarillista del tema, directamente inventan. No paran de inventar cosas que imaginan o le entrega, llave en mano, ese chantún de Zonzoni.
Convertir un asesinato en un show y explotar las miserias humanas y los impulsos más perversos de la gente, es un problema social. Que trasciende la cuestión pequeña del rating y nos lleva a la pregunta sociológica de por qué hay tanta gente que consume esta basura sabiendo que es basura. Porque nadie se puede tragar que es serio lo que está pasando o que eso es periodismo.