¿Qué hay de nuevo, viejo?

Salustriano,-. El gobierno nacional decidió corregir dos mentiras. Una mentira la corrigió con otra mentira. A la mentira de que en el 2018 iba a haber un 10% de inflación, la corrigió con la mentira de que habrá un 15%. La inflación que se calcula es la misma de cuando Macri recibió la "pesada herencia" del país: un 25% anual. Pero era un país desendeudado. Hoy está nuevamente al borde de la quiebra por la deuda externa.
Por otro lado, el gobierno nacional decidió terminar con la mentira de que el Banco Central es independiente. ¡Cuánto escándalo hicieron con Martín Redrado, cuando se transformó en okupa republicano del Banco Central!



A través de la mayor inflación, el gobierno nacional busca licuar los salarios del sector público y privado.
De manera improvisada, el gobierno decidió cambiar las metas de inflación y las tasas de interés de la bicicleta financiera de las LEBACS antes de que ésta estallara. Mientras tanto, incentiva una nueva devaluación justo cuando va a sacarle un 5% más a las retenciones a la soja.
Los sectores menos productivos, como la especulación financiera y la producción de granos, son los favorecidos por el gobierno, además de las empresas privatizadas de servicios públicos y las petroleras. Los desfavorecidos son los trabajadores y jubilados, además de los pobres, cuya cantidad irá en aumento con estas medidas de corte reaccionario que buscan echar nafta al fuego de la inflación a través de tarifazos y desregulaciones.

El gobierno decidió terminar con el absurdo de tener un política monetaria ortodoxa y una política fiscal gradualista, aunque ambas conservan la misma visión de un país para pocos, con un puñado de ultraricos y el resto cayendo en la pobreza.

En cierta manera, los acontecimientos alrededor del Banco Central, significan un sinceramiento del fracaso absoluto del ala ortodoxa del gobierno.  también dio por muerta la mentira de la independencia del Banco Central. Lo que no es poco: de a poco se está viendo la costura de este gobierno de centroderecha. Hasta ahora, no ha logrado ninguna de las metas sociales que el propio presidente prometió en campaña electoral y repite cínicamente a cada rato Especialmente, su lema de Pobreza Cero.

Resultó llamativo también que este cambio radical no fuera consultado con sus pares de Cambiemos, que en rigor lo pedían a gritos, especialmente Elisa Carrió. Pero lejos de darle algún mérito, el Jefe de Gabinete humiló al presidente del Banco Central que semanas atrás había anunciado en una pomposa presentación la meta de inflación del 10% para el año 2018.
Los gobernadores macristas, incluido Bordet, se aprestaron a ofrecer una suba salarial por ese porcentaje. Ahora lo subieron la friolera de un 50% más, al 15%.
Quienes se quejaban de que el gobierno anterior mentía con la inflación, ¿se creerán ahora que la inflación de este año será del 15%?
Por lo pronto, como antecedente, el Banco Central mintió sobre la inflación en cada pronóstico que hizo durante los dos años de esta gestión.
Los antecedentes y el nivel de improvisación que muestra este volantazo, hacen dudar de su palabra. Que ni siquiera es suya, porque casi ni habló. Y cuando habló, a lo último, los miembros del "mejor equipo de los últimos 50 años" lo miraban con desprecio.