Pierden los jubilados y trabajadores, ganan los bancos

Ezequiel Bauman-. Con el acompañamiento de los tres senadores nacionales de Entre Ríos, el gobierno nacional aumentará la pobreza quitándole dinero a los jubilados para dárselo a la banca internacional.




Que el sistema previsional tiene problemas, ya lo expresamos en una columna anterior. 
No obstante, hay que señalar que estos problemas estructurales se agravaran con la llamada "reforma previsional" que no es más que una transferencia de ingresos por doble vía desde el bolsillo de los jubilados hacia la banca nacional e internacional. Esto contradice el discurso oficial, que entra en una zona gris de credibilidad, por más marketing político que se utilice para no decir las cosas como son. Al pan, pan y al vino, vino.

La situación es la siguiente. Lejos de lo esperado por el gobierno nacional, la calificación crediticia de Argentina y por lo tanto de sus provincias, sigue siendo mala, resultando en tasas caras. Ya hemos comentado en otras oportunidades que estas tasas superan las de países en guerra, países africanos de extrema pobreza y hasta países en vía de extinción. Sin embargo, hasta el FMI argumenta que el déficit fiscal es inconsistente y que hay riesgo de que Argentina no pueda pagar su deuda contraía al inicio del gobierno de Cambiemos.
Como el actual gobierno decidió aprovechar el bajo nivel de endeudamiento del gobierno anterior, el pago de esos intereses por préstamos utilizados para gastos corrientes, se realizará podando los haberes de los jubilados a través de una reforma al cálculo de actualización de esos mismos haberes.
Con lo cual, en concreto, se beneficiará la banca internacional.

A su vez que la banca local -como en el caso del privatizado BERSA- se beneficiará porque seguirán entrando dólares en préstamos para pagar los salarios de los agentes públicos entrerrianos. El BERSA seguirá metiendo esos dólares en la bicicleta financiera y pagando tarde a los agentes públicos y jubilados de la Caja de la Provincia, incumpliendo su rol de agente financiero y aprovechándose del calamitoso estado del Poder Judicial entrerriano, que no interviene ante estas maniobras. También se verán beneficiados con la llamada reforma laboral, que no es otra cosa que mayor flexibilización y por el pacto fiscal, que beneficia a las provincias gobernadas por Cambiemos, especialmente Buenos Aires, Mendoza y Jujuy, que pagarán con este dinero quitado a los jubilados su cuantioso endeudamiento a tasas exorbitantes. Recordemos que la garantía para estos préstamos en Entre Ríos, que carece de agente financiero real, es la coparticipación federal.
Y recordemos que el contador Gustavo Bordet acaba de anunciar un nuevo subsidio al BERSA y los bancos: los créditos hipotecarios no pagarán Ingresos Brutos. Los trabajadores, que sí pagan y que ven cómo el gobierno provincial aumenta ese impuesto regresivo de manera exorbitante, serán los afectados por este subsidio provincial a la banca. El contador Bordet no pidió ningún tipo de contraprestación a los bancos por transferirle sin consultar a nadie este dinero que es de todos los que pagamos impuestos que aumentan mes a mes. No pidió ni siquiera que los créditos hipotecarios sean accesibles para la clase media y no solo para los grandes emprendimientos de la especulación inmobiliaria motorizada por las empresas constructoras amigas del gobierno y el dinero de la soja.
Mientras tanto, el gobierno provincial sigue incumpliendo la ley y paga los salarios y aguinaldos fuera de término, sin que la Justicia provincial intervenga, porque de hacerlo se les recordaría que los jueces y fiscales no pagan impuestos. Aunque en las sesiones del Senado antes de su nombramiento hayan declarado que sí deberían hacerlo. Un caso de evidente mentira institucional.

Las argucias del marketing pueden tapar esta escandalosa transferencia de ingresos. El ingeniero Mauricio Macri sigue prometiendo dejar un país con menos pobreza de la que encontró (la promesa original era "Pobreza Cero") pero por este camino va en el sentido contrario.
Los jubilados son el sector más débil de la sociedad, la banca, el sector más favorecido por éste y el anterior gobierno.

Con independencia de que algunos aspectos de las reformas propuestas por el ingeniero Mauricio Macri tras ganar las elecciones, puedan ser positivas, esto que mencionamos es altamente preocupante. Nuevamente son los jubilados y los trabajadores la variante del ajuste.
Algunos economistas y abogados especializados han comentado que esta reforma sería inconstitucional en algunos aspectos, pues afectaría derechos adquiridos -como el aumento de la edad jubilatoria, que en realidad es "opcional" para evitar esta inconstitucionalidad-. De todas maneras, los argentinos conocemos esta historia: los jubilados van a juicio, tienen que esperar largos años para obtener un fallo que luego el Poder Ejecutivo no cumple. En el ínterin, se especula con la muerte del jubilado. Al empobrecerlo y quitarle remedios a través del PAMI, tal como está sucediendo, o pagándole casi a fin de mes, esa anhelada muerte del jubilado se hace más probable. Con lo cual bajarán a mediano plazo los promedios de vida del país y la calidad de vida. Por decisión del gobierno.

Ésto, no hay que dejar de señalarlo, fue avalado por los tres senadores nacionales por Entre Ríos. Dos del Frente Para la Victoria, uno del PRO.
Ni el Partido Justicialista, que integró el Frente Para la Victoria, ni la Unión Cívica Radical que integra junto al PRO la coalición Cambiemos, los dos partidos serios que tiene Entre Ríos, emitieron opinión formal sobre este asunto.
El silencio es también una posición política. Aún cuando esta posición política contradiga sus enunciados históricos.