muertos del pueblo, uníos



Julio Huasi-.






ustedes cuyos cráneos ruedan por américa

y en américa dejaron sus amargos cueros

que sirvieron para forrar la historia

de las balas que llueven sin respuesta

sobre este viejo paraguas de sangre,

sepan ustedes que perturban la paz

y colman de zozobra el equilibrio nuclear.

Se los conmina a guarecerse en los sepulcros

con disciplina y a la hora que ordena esta ley

mientras prosiguen las negociaciones.

Notifíquese, cúmplase, entiérrese.