Los radicales revolucionarios entrerrianos

Santiago Zorrilla-. El golpe contra Yrigoyen motivó un levantamiento legendario de un grupo de radicales de apellido Kennedy. En la asonada participó Atahualpa Yupanqui. Pero hay aspectos aún poco estudiados en el abordaje de este acontecimiento histórico.




Había asumido el primer y único Presidente de la Nación autoproclamado fascista, el general Uriburu. Derrocando a Hipólito Yrigoyen, el caudillo radical que volvía al poder a través de las urnas en elecciones limpias. Uriburu interrumpe así el breve primer período de democracia que vivió la argentina, que se extendió desde 1916 hasta 1930. E inaugura la célebre serie de Golpes de Estado, transformando a las fuerzas armadas en un partido político, desnaturalizando su razón de ser y su profesionalidad. Hasta el día de hoy las fuerzas armadas pagan el precio por este suicidio de haberse convertido en un partido político dedicado al terrorismo.



El relato del levantamiento de los Kennedy en la ciudad de La Paz es ampliamente conocido. Fundamentalmente, por los lectores de Noticias Entre Ríos que semana tras semana leen la crónica de esta aventura bélica narrada por Yamandú Rodríguez.
Menos conocidos son los antecedentes de los hermanos Kennedy, antes del alzamiento. Estos antecedentes ayudarán a entender a estos hermanos que fueron presentados, erróneamente, como violentos, fanáticos de las armas para revolver controversias políticas. Nada más alejado de a verdad.
Sucede también que la demonización que sufrieron en aquel entonces, se empalma con su destino posterior, cuando durante la presidencia democrática de Perón pudieron volver al país desde el Uruguay, siendo indultados.


El punto de esta nota, donde queremos centrarnos, es en lo que sucedió con los hermanos Kennedy antes del levantamiento.
Eduardo Kennedy, en acuerdo con sus hermanos, que lo eligieron por sus dotes oratorias, intentó por vías políticas y pacíficas denunciar el Golpe de Estado de Uriburu. Se reunió con varios dirigentes e intelectuales radicales y de todos los partidos políticos y con las organizaciones que fueron precursoras de los organismos de derechos humanos, como la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, que hoy aglutina a abogados del Partido Comunista pero que en su fundación en 1937 contó con la presidencia, por ejemplo, del senador santafesino Lisandro De La Torre, quien había competido contra Yrigoyen en las elecciones presidenciales. En "La Liga" estuvieron además notorios dirigentes socialistas, anarquistas, demócratas progresistas, radicales.
Eduardo Kennedy conversó con todos los que pudo.
Y hasta buscó ayuda en el resto del mundo.
Viajó a Europa, de donde su familia provenía (al igual que sus parientes en EEUU, notoriamente conocidos porque uno llegó a la presidencia de ese país y fue asesinado) y aprovechó esos contactos para conversar con dirigentes políticos de varios países y tendencias políticas denunciando el Golpe de Estado en la Argentina y los peligros que eso acarrearía.
Sus denuncias no tuvieron eco. En el mundo no había, casi, instituciones internacionales y la democracia era un bien devaluado. Todo esto concluyó en la frustración de los hermanos Kennedy, que decidieron sumarse a la sublevación donde fue asesinado, en defensa de Uriburu, un militar cuyo hijo pequeño sería dos veces gobernador radical de Entre Ríos: Sergio Montiel, quien además fue precandidato presidencial, convencional constituyente y diputado nacional. Montiel tenía como principal opositor interno a Arturo Etchevehere, padre del actual Ministro de Agroindustria y presidente de la Sociedad Rural, cuyo abuelo fue gobernador en el momento en que los hermanos Kennedy se alzaron en La Paz. Cierta relación de parentesco con los Kennedy hizo que, en secreto, el gobernador Etchevehere los ayudara, secretamente, a escapar. Las tres fuerzas armadas se habían unido por primera vez en la historia hasta entonces para un combate: fue contra los hermanos Kennedy. A los que no lograron capturar.
Etchevehere ayudó a los Kennedy pero había diferencias políticas insalvables. El gobernador de Entre Ríos y fundador de El Diario, pertenecía al ala antipersonalista, es decir, anti Yrigoyen, lo que explicaba por qué Entre Ríos no fue intervenida durante la Década Infame ni durante el Golpe de Uriburu.

Los Kennedy entrerrianos no eran dirigentes políticos sino simpatizantes de Yrigoyen. Por lo tanto, la documentación histórica del período previo de divulgación y denuncia es escasa. Pero ayuda a comprender los motivos, la frustración, la impotencia que los llevaron a alzarse en armas y en pocos días organizar una operación militar exitosa, sin ninguna experiencia previa, que derivó en la toma de la ciudad de La Paz, sin saber que el plan había fracasado en Paso de los Libres y que quedarían aislados y tendrían que huir y exiliarse por largos años.