La sociedad de los poetas muertos



Manuel Ibiza-.
“Coged las rosas mientras podáis,
veloz el tiempo vuela.
La misma flor que hoy admiráis,
mañana estará muerta”.
Walt Whitman


La mayoría de las canciones de amor,
son tontas.
La mayoría de los poemas y los poetas,
son tontos.

Nos gustan los escritores muertos.
No por su espíritu, su vieja novedad.
No por su valentía. Ni por sus perdonables
pequeños fraudes y miserias.

Nos gustan porque están muertos.
Porque ya no joden.
Porque eran tipos jodidos.
Porque eran como nosotros.

Y nosotros entre nosotros
no nos soportamos.
Nos odiamos, en soledad.
Los muertos son mejores.

Solo quedan sus poemas,
sus escritos, sus narraciones.
Todo lo demás es carne de groupies.
Aves de rapiña, sin vuelo literario.

Fueron los poetas muertos
los que me salvaron.

A ellos les debo más de lo que escribo
más de lo que no puedo escribir
más de lo que me animo a decir
más de lo que he bebido
más de lo que he consumido
más de lo que aún no he probado
más de lo que he cogido
más de lo que olvidado
más de lo que nunca alcanzaré a vivir.

A ellos les debo algo.
Y los venero
sin prudencia.

Porque nunca podrán venir a cobrarme la renta.