Los concejales son unos boluditos grandotes




Lucas Carrasco-. La mayoría de los concejales de Paraná que conozco de pedo saben leer de corrido aunque lo más probable es que no hayan leído un libro científico durante toda su vida. Sin embargo, acaban de votar por unanimidad que yo, que vivo en Paraná, y que todos los habitantes de Paraná, tenemos prohibido usar los billetes de 2 pesos, de 5 pesos, de 10 pesos, de 20 pesos, de 50 pesos, de 100 pesos, de 200 pesos, de 500 pesos y (antes de que salga, incluso, ya lo prohibieron en la ciudad de Paraná) de 1.000 pesos. Además, los concejales nos prohibieron el uso de bronceadores, dentífrico, repelente de mosquitos, insecticidas contra cucarachas, y, por si fuera poco, en apenas 1 minuto que duró la votación -unánime- nos prohibieron comer manzanas, tomar coca-cola, Fernet, cerveza, comer todo tipo de carnes, comprar euros, tocar los euros, y andar vestidos por la calle o en la casa: sí, también impusieron el nudismo, todo en una sola ordenanza votada en forma unánime y fundamentada en dos renglones. Los concejales son unos boluditos grandotes.




En la última sesión ordinaria del ciclo legislativo 2017 del Concejo Deliberante de la capital entrerriana, los boluditos grandotes votaron por unanimidad una ordenanza, que fue explicada “in voce” (o sea, prescindiendo de la lectoescritura para fundamentarla, razonable y coherente; entre otras cosas, porque también nos prohíben el acceso a los libros) por la concejal Claudia Acevedo de Cambiemos, donde se prohíbe el uso de “agroquímicos biológicos de uso agropecuario destinados a la fumigación o a la fertilización agrícola y/o forestal, y/o espacios verdes, que contengan Glifosato y agroquímicos derivados”.




La argumentación "in voce"" fue que "MEDIO AMBIENTE SUMBUDRULE VIDA SUMBUDRULE ". Básicamente, muy básicamente, la argumentación, que bastó para que por u-na-ni-mi-dad se vote (mamita querida, la degradación intelectual de la política ya ni siquiera se disimula) fue que Churi Churin Fun Flais.
-¿Eh?
-Sí, Churi Churin Fun Flais



Las personas ignorantes, como los concejales de Paraná, pretenden que el cuidado del ambiente (medio y ambiente son lo mismo, idiotas) se realiza prohibiendo el uso de "agroquímicos biológicos" que, aunque no lo sepan porque sino no votarían esta Sharia de Imbecilidad, es un oxímoron (pueden googlear la palabra) dado que todo agroquímico es necesariamente biológico, no solo porque proviene del agro, sino también porque todo lo biológico es químico. Quizás si hubieran ido a la escuela primaria lo sabrían. A mí me lo enseñaron en 4 grado de la Escuela Don Bosco de Paraná. Es la única escuela donde fui a 4 grado, pero calculo que en todas las escuelas de Paraná y del mundo enseñarán este conocimiento básico. Pero en lo que a mí me consta, les aconsejaría cursar 4 grado de la primaria en la Escuela Don Bosco, donde estoy seguro que se enseña que todo lo biológico es químico, necesariamente químico. Incluso en el Don Bosco se tenía la precaución de no decir que los fantasmas que nos obligaban a creer (como el Espíritu Santo) tengan entidad biológica y por lo tanto química, como sí la tiene la "Luz Mala", por nombrar otro fantasma, pero explicable científicamente.

La Sharia de Imbecilidad no solo tiene esta pelea con el conocimiento de escuela primaria y la lectoescritura, sino que avanza con su portaviones de ignorancia prohibiendo el uso de agroquímicos destinados a la fumigación o la fertilización agrícola; con lo cual, no se pueden usar billetes (¿cómo mierda piensan cobrar sus dietas, pelotudos?) dado que éstos están realizados con algodón cultivado con glifosato. Ésto se puede saber abriendo cualquier libro (cuyas hojas, tapas y tintas, están hechas también con glifosato). Y si encima se incluyen "sus derivados" nos prohíben lavarnos los dientes, usar jabón, usar shampoo, ni hablar de las cremas de enjuague y todos los productos de belleza.

Hasta estos boluditos grandotes cuando se levantan se suelen lavar los dientes con dentífrico, incumpliendo su propia ordenanza. Dado que la pasta de dientes está hecha con un montón de "agroquímicos biológicos" incluyendo, por ejemplo, soja transgénica. En la mayoría de los "agroquímicos biológicos" de la pasta de dientes se usa glifosato y sus derivados.

El glifosato es un principio activo de un herbicida. Si a la Sharia de la Imbecilidad se le agrega "sus derivados", la Municipalidad de Paraná no podría fumigar ni contra los mosquitos. Y en el condado del nuevo Estado Islámico, Paraná, capital de Entre Ríos, estaría prohibido el uso de ropa. La cual contiene algodón, lana, etc. Hasta la lana de una oveja contiene herbicidas, entre otras cosas, para que la oveja pueda alimentarse.
Si los boluditos grandotes pretenden legislar sobre el mundo y que las ovejas pastoreen como en la Edad Media y en los telares se utilicen las técnicas anteriores a la revolución industrial inglesa, las ovejitas deberían comer el pasto del Parque Urquiza, porque sino tendríamos que traer las lanas en barcos o camiones, usando combustibles que obligatoriamente en Argentina (por ley) tienen que usar una parte de energías renovables, las cuales se obtienen con vegetales que para que crezcan en cantidad suficiente para producir estas energías, utilizan herbicidas. Pero además, el Parque Urquiza no sería tal como lo conocemos, porque para que las flores y ese lindo pasto ganen su batalla por los nutrientes del suelo contra especies vegetales autóctonas que por cuestiones culturales llamamos "yuyos", es necesario utilizar herbicidas, fumigar, utilizar "agroquímicos biológicos", tal y como hacen a diario los empleados municipales que, encima, se lavan los dientes, usan jabón y comen manzanas (que no, no crecen "naturalmente" fuera de Kirguistán y Kazajistán -Nota para los Concejales: Kirguistán y Kazajistán son dos países que quedan un poco lejos como para ir caminando, de manera de evitar los combustibles con energías renovables- sino que son árboles domesticados a través de herbicidas, lo siento) y tal vez tomen vino como hago yo mientras trabajo y ustedes cuando legislan.



La uva proviene del Mar Caspio y se popularizó su cultivo hace muuuuchos siglos, para producir vino y vinagre, entre otros "agroquímicos biológicos" (sí, son agroquímicos biológicos tanto la uva como el vino, el mosto, el vinagre "y todos sus derivados", derivados del vino que incluyen los bares, la misa católica, los tuits de Lucas Carrasco, los milagros de Jesucristo, la canción de Guaraní y esos mitómanos profesionales que se llaman "catadores").

Por supuesto que está mal fumigar escuelas. Obvio. Con glifosato o con cualquier producto potencialmente tóxico que en otros ámbitos tiene usos positivos. A nadie se le ocurriría fumigar una escuela con diclofenaco, pero tampoco prohibírselo a quienes padecen artritis. Ni fumigar escuelas y hospitales con pasta de dientes, jabón en polvo o herbicidas utilizados para las flores de la plaza del bombero.
No hace falta ir a 4 grado de la escuela Don Bosco para entender la diferencia.