El revisionismo histórico y la izquierda nacional: Abelardo Ramos



Gonzalo García Garro-. Esta corriente, revisionista de la izquierda nacional, se caracteriza porque sus principales expositores, a diferencia de la izquierda liberal, son pro peronistas. Sus análisis poseen un marcado tinte economicista en el tratamiento de la historia, propio de su marxismo de origen. Esta tendencia expresa también una marcada vocación por la integración continental iberoamericana.


El término “Izquierda Nacional” fue lanzado por primera vez en 1957 por Hernández Arregui e incorporado luego al lenguaje político.

La corriente no forma un grupo ideológico compacto. Cabe señalar que tuvo una gravitación efectiva e importante a través de sus diferentes publicaciones en la formación política de algunos sectores del movimiento obrero y en el cambio de mentalidad de vastos sectores sociales, particularmente en el movimiento estudiantil de los 60 y 70 y en los estratos inferiores de la clase media.
La característica típica de esta Izquierda Nacional en lo que hace su producción historiográfica es que realizó una revisión de la historia oficial enfocada desde una óptica nacional y popular, quedando así encuadrada en el revisionismo histórico.





 Jorge Abelardo Ramos (1921-1994). Ramos fue el ideólogo más influyente de la izquierda nacional y fue uno de los primeros militantes marxistas de importancia que, en 1945, planteó la necesidad de un apoyo crítico a Perón y al gobierno peronista. Ramos, proveniente  de la izquierda marxista, construyó una corriente de izquierda particular: la izquierda nacional. El nombre suscita un equívoco: para él, sin embargo, “nacional” no era un adjetivo, sino un sustantivo. El eje de su pensamiento. Esa izquierda que él preconizaba era la de un “socialismo criollo”, independiente de toda organización internacional y, sobre todo, de cualquier “centro” externo, estuviera localizado en Moscú, Pekín o La Habana.

Fue además un político de acción. En 1971 funda el FIP (Frente de Izquierda Popular) como una fuerza política aliada al peronismo. Luego, antes de morir, crea el Movimiento Patriótico de Liberación, agrupación esta que termina diluida en el peronismo. Infortunadamente al final de sus días, claudica frente al menemismo. Pero, como subrayó Horacio González, “Ramos orientó y desorientó a muchos. Para casi toda una época, fue imposible no pasar por su cedazo. Ningún destino político puede invalidar los meritos de su obra histórica” (Clarín, 25.09.04).

El pensamiento político-histórico de Ramos está expuesto en su obra más elaborada, “Revolución y contrarrevolución en Argentina. Las masas en nuestra historia”. El libro posee el mérito de haber formulado una explicación política de la historia argentina de innegables consecuencias educativas ya que fue una obra de gran popularidad para toda una generación.