El peronismo macrista, herido



Gerardo Presman-. De ahora en más, acordar con Cambiemos será más caro. Por las leyes de la oferta y la demanda que rigen la vida parlamentaria.



El levantamiento de la sesión en la Cámara de Diputados de la Nación dejó literalmente descolocados a los dos flamantes diputados nacionales del peronismo entrerriano conversos al macrismo en cuestión de minutos. Un papelón inolvidable. Los senadores nacionales Guastavino y Kunath le puedan dar lecciones de cómo es retirarse de la vida política después de hacer estas maniobras oscuras. Les quedan unos años para vegetar en el Congreso y apostar a que la gente se olvide.
Pero en general en la historia, los que hacen estas cosas nunca más logran participar de una elección con un resultado decoroso. Un buen ejemplo es el ex diputado Del Real, aquel que sorpresivamente votó contra el Juicio Político a Montiel. Nunca más volvió a la política.
Otro ejemplo, esta vez nacional, es el de Borocotó. Que si se lo compara con lo de Cresto y Bahilo, fue una travesura.



Tras la payasada de jurar por "la resistencia peronista" y luego sentarse a votar una rebaja en las jubilaciones, la hermana del intendente de Concordia Enrique Cresto se reunió, junto a Juan José Bahilo -que viene de hacer la peor elección del peronismo en su distrito, Gualeguaychú- con el gobernador Gustavo Bordet. La foto entre los tres buscaba minimizar el costo político que los dos diputados peronistas conversos iban a pagar necesariamente. Bordet aceptó esa foto, que además le servía para quedar bien con Rogelio Frigerio.
Con el fracaso de la sesión, quedaron en orsai.
Perón decía que se vuelve de cualquier lado, menos del ridículo. Estos diputados difícilmente vuelvan del ridículo.
La foto con Bordet, distribuida en los medios adictos a la pauta publicitaria, duró tres horas. El bochorno los dejó en orsai.
Para colmo, en Cambiemos pagaron por adelantado servicios que al final no prestaron. No sea que se enoje Frigerio y deje de enviar las partidas sin las cuales el gobernador entrerriano no podría pilotear el estado provincial.

La derrota que sufrió Cambiemos es mayor por cuanto dejó expuestos a los "aliados" que habían comprado en una mesa de saldos en la trascienda opaca de la política. De ahora en más, la compra venta de legisladores votados como opositores pero conversos, será más cara. En el gobierno nacional no se pueden quejar: es la ley de la oferta y la demanda. A mayores costos, aumenta el precio. Es la mano invisible que crea estos Borocotós intercambiables.

 El mensaje transmitido hacia la dirigencia intermedia del peronismo es que Bordet no tiene rumbo y que acercarse a Cambiemos no da ningún rédito. Los que estaban en dudas o deseando que los llamen van a ir buscando otros rumbos, con preferencia en la oposición.
El ganador de la jornada es el kirchnerismo.
El gran perdedor no es el gobierno solamente ni principalmente. En Cambiemos les interesa mostrar señales hacia el exterior de que "desean" dar un giro neoliberal que el pueblo no les permite. Esa señal está enviada. La contundente presencia de la Gendarmería y el entusiasmo por la represión, refuerzan esas señales para los misteriosos inversores extranjeros que siempre están a punto de venir. Todavía esperamos la lluvia de dólares, los brotes verdes y el segundo semestre. Van dos años de espera. La gente empieza a impacientarse, más cuando acaba de firmarle otro cheque al gobierno en las urnas. El gobierno creyó erróneamente que era un cheque en blanco. Así les está yendo.

Los principales perdedores son los dirigentes del peronismo macrista. En Salta, los diputados de Cambiemos en la Cámara provincial le voltearon, junto al kirchnerismo, el pacto fiscal. En Entre Ríos, la mitad de los diputados nacionales del PJ no le hizo caso al gobernador y la otra mitad, recién asumidos, pasaron un papelón.
De ahora en más, la crisis en el peronismo se revitalizará. Pero cobrarán fuerza los sectores opositores. Por la sencilla razón de que tienen un horizonte, un objetivo, un programa económico y un líder claro. E peronismo macrista en cambio está desorientado, no tiene líder, los representantes provinciales no logran liderar ni sus propios diputados y no tienen un programa económico propio: aceptan lo que diga Macri, pagando los costos políticos pero sin obtener los réditos de esas decisiones.