Dos pulsiones en pugna



O. Rivarola Salduna-. La discusión en torno de una de las leyes más conflictivas del paquete de leyes lanzado por el Presidente de la Nación Mauricio Macri con la anuencia de los gobernadores, incluido el de Entre Ríos Gustavo Bordet, puso en escena un delicado equilibrio de fuerzas políticas en pugna, cuyo resultado está lejos de estar "cantado". Esta pugna signará buena parte del año entrante y dejará listo el escenario de cara a las elecciones de renovación presidencial de 2019.

La cuestión es mas o menos conocida entre las personas informadas. Tras el arrollador triunfo de la coalición Cambiemos en las legislativas del 2017 se comenzó a hablar con fuerza de la reelección del actual Presidente de la Nación, Mauricio Macri y de que ahora comenzaba el verdadero gobierno. Entendiendo por verdadero gobierno a la serie de reformas, a groso modo de estilo "neoconservador" que siempre tuvo en mente el Presidente, cuya ideología él califica como "liberal de centro", lo que sería la vieja UCEDE de la cual además se ha manifestado admirador.
"Yo siempre voté a la UCEDE hasta que me sorprendió el gobierno de Menem" le dijo Macri a Neustaud en una entrevista previa a la reelección del riojano.



El marketing político lo transformó en una extraña mezcla de simpático niño rico con ideas socialdemócratas, cultura new age y vocación pública desde el empresariado.
 Esta combinación resultó exitosa en las urnas aún cuando el ejercicio efectivo del gobierno y en especial el desempeño de la economía diste mucho de los resultados prometidos. En ese marco, el Presidente anunció una serie de reformas estructurales a las que denominó "reformismo permanente".
La primer y más conflictiva de esas reformas era la nueva fórmula de cálculo de actualización de haberes de jubilados y pensionados nacionales, beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo, ex combatientes de Malvinas y pensiones por discapacidad.
La cuestión, que seguramente terminará debatiéndose en los tribunales por tener ciertos visos de inconstitucionalidad, pues arremete contra derechos conquistados, desembocó en un inesperado conflicto político. A la vez que escenificó un delicado equilibrio de fuerzas entre el macrismo y el antimacrismo, desplazando la discusión pública del eje kirchnerismo-antikirchnerismo.


Tal desplazamiento puede escenificarse en la táctica conjunta que sectores opositores de diversas extracciones manifestaron dentro y fuera del Congreso Nacional durante el debate en torno a esta reforma previsional.  Hay elocuentes fotos como la del abrazo de Agustín Rossi con Felipe Solá y otros dirigentes del Frente Renovador, como Ignacio De Mendiguren, ex titular de la estratégica Unión Industrial Argentina, alejada hasta hoy de lo que ideológicamente expresa el diputado kirchnerista de Rosario.



El antimacrismo, que siempre existió pero fue minoritario frente al arrasador antikirchnerismo, está hoy invirtiéndose en la ecuación. Probablemente esto se deba a una sucesión de errores políticos por parte de la conducción de Cambiemos. Una de estas manifestaciones se pudo ver cuando Elisa Carrió volteó el Decreto de Necesidad y Urgencia con que se quiso reemplazar la ley que fracasó en un primer intento, a través de un tuit de la diputada. Con apenas un tuit se enterró el Decreto que ya había sido firmado por todos los ministros del gabinete del gobierno nacional y apoyado por los gobernadores propios y aliados, incluido el entrerriano Gustavo Bordet.
Como en las dos pulsiones de Freud, la pulsión de vida o Eros, la pulsión de muerte o Tánatos, esta pugna no está resuelta y no está escrito que no perviva en tanto tensión de cara a las elecciones de 2019. Aunque se viene percibiendo un cierto hartazgo hacia el constante machaque de la "pesada herencia". A dos años de finalizado el gobierno de Cristina Fernández, la fórmula de echar culpas al gobierno anterior, un clásico argentino, va perdiendo eficacia.
De ahora en más, una mayoría espera que sea el propio gobierno el que le resuelva sus problemas, tanto los problemas heredados como los problemas creados por este mismo gobierno.