Bonadío, líder de la unidad peronista



 Gerardo Pressman-. El peronismo convulsionado se pregunta si el kirchnerismo no puede salir fortalecido de esta persecución judicial y mediática.



En algún momento, Lucas Carrasco escribió en Twitter "el fundador de Unidad Ciudadana, Claudio Bonadío..." dando a entender que Cristina se postulaba al Senado para obtener fueros. Tenía su lógica pensarlo así -de todas maneras, supongo que lo decía como chiste- porque el germen de Unidad Ciudadana fue el "Frente Ciudadano" que lanzó Cristina Kirchner cuando declaró por primera vez ante Bonadío. Que perfectamente podía dictarle la prisión preventiva ya que la actual senadora estuvo desde aquel remoto marzo del 2016 hasta estos días sin fueros. Por decisión propia, ya que podría haber obtenido una banca legislativa por Santa Cruz por la minoría, como hizo su hijo Máximo Kirchner. O una banca legislativa mas segura desde la boleta de diputados de la provincia de Buenos Aires, lo que de paso hubiera ayudado a que la interna entre Aníbal Fernández-Martín Sabatella versus Julián Domínguez-Fernando Espinoza no fuera tan salvaje. Quizás no fue legisladora por estas mismas dos razones: porque en Santa Cruz perdía (aunque obtenía fueros) y porque ayudar a unas PASO bonaerenses tranquilas hubiera sido, en los hechos, ayudar a ganar a Scioli. O quizás no se postuló a nada por la sencilla razón de que no quiso tener fueros, tal y como dice ahora, que se ampara en los fueros...



Saber ya sabía que los jueces que le rendían pleitesía se darían vuelta apenas dejara el poder. Lleva muchos años Cristina en política como para caer en alguna ingenuidad. Y como es sabido, en política se perdona todo, hasta la derrota. Lo único imperdonable es la ingenuidad.

¿Por qué Bonadío esperó hasta que tenga fueros para montar el espectáculo aberrante de las detenciones sin condena a la plana mayor del kirchnerismo, la variante opositora del peronismo?
Sólo él lo sabe. Aunque uno tiende a sospechar que fue por indicaciones del gobierno nacional, que necesita meter ruido en el mayoritario bloque peronista del Senado, que gracias a Miguel Pichetto  pasará a ser minoritario, burlando una vez más el contrato electoral.
Por poner un ejemplo: Si ya no tenía votos propios Guastavino, ¿qué destino político tiene ahora que destruyó todo contrato electoral?
El peronismo entró en estado de ebullición. Como sostiene Jorge Asís, el peronismo "tapado con diarios, el peronismo perdonable" le regala a "la Doctora" todo el espacio opositor. Si al gobierno nacional le va razonablemente bien, la porción de electores desamparados y quizás algunos desencantados, más los que coinciden ideológicamente con el kirchnerismo, seguirán siendo fieles a esta línea interna del peronismo.  Lo cual equivale a una porción del electorado nada desdeñable, con el agregado de que en la interna del peronismo ella es la que más votos tiene en todo el país, aunque haya perdido en las legislativas. Si le va mal al gobierno nacional, se puede quedar con todo.

El sector del peronismo macrista se expresó con tibieza contra Bonadío, cuidando tanto las formas que quedó a la derecha del macrismo original. Marcos Peña y Federico Pinedo fueron más cautelosos que Gustavo Bordet, por ejemplo, que se calló como si no hubiera sido kirchnerista hasta el último minuto.
La gente no es tonta.

La gran pregunta es si la victimización que produce esta persecución judicial y mediática, no terminará uniendo a los peronistas de base detrás del kirchnerismo. Y obligando, tarde o temprano, a que el peronismo macrista y los radicales que fueron K se encolumnen detrás del kirchnerismo.
Hoy por hoy, este escenario es el más improbable. Pero con cisnes negros como Bonadío apareciendo en el horizonte, una economía que no arranca y un macrismo sin iniciativa propia exitosa, no se sabe.
En los cálculos de ningún peronista, hoy por hoy, se descarta esta hipótesis.
Deswcartarla sería suicida. Aunque a nadie tiente irse a una aventura electoral de destino incierto como lo fue Unidad Ciudadana.