10 técnicas infalibles para prolongar la vida

Lucas Carrasco-. Con estas 10 técnicas realizadas en solo un minuto una vez a la semana, usted notará el primer día un cambio extraordinario en su capacidad de liderazgo en la gestión de la problemática que rodea la vida diaria.






Una noticia aterradora y una posible solución: 

Estoy durmiendo arriba de un árbol en un monte fuera de Paraná para evitar los peligros que implica dormir en una cama en tu casa: las estadísticas que he leído son realmente alarmantes: ¡la mayoría de las muertes se producen en la cama y en la propia casa de las víctimas de la muerte!
Según estas estadísticas, inapelables, son muy pocos, contados con los dedos de la mano, quienes han muerto (descartando el suicidio) arriba de un árbol en la última década no solo en Paraná, sino en todo Entre Ríos. Por lo tanto, dormir arriba de un árbol en el monte es lo más seguro.



El contacto con la naturaleza, oh:

De paso, estoy en contacto con la naturaleza. Con la madre tierra. Como les gusta decir a varios de mis amigos poetas sobre ese lugar donde en vez de señal para el celular hay mosquitos, cantidades incontables de mosquitos. Pero con repelente especial para poetas, se puede amar -supongo- a la madre tierra. Aunque suelan vivir en confortables departamentos en los barrios cercanos a sus actividades. A diferencia de los Hombres de Negocios -no tengo amigos Hombres de Negocios, pero sí conozco unos cuantos- odian los barrios cerrados y sus flores de cartón, su verde golf, sus distancias enormes y especialmente la confluencia de vecinos que ahí se montan. Además de lo caro que resultan las expensas. En eso, coincidimos. Vivir en esos lugares es espantoso. Lo que no me sale es amar la Madre Tierra. Algunos la ponen en mayúscula. Como si así la jerarquizaran. A mi mamá yo no le digo Madre Mercedes, sonaría como si me estuviera refiriendo a una monja.
Estar en contacto con la naturaleza, según el galardonado Doctor Google (el especialista médico más consultado en todo el mundo) trae, o mejor dicho, retrotrae a nuestro cuerpo la armonía, sea lo que sea que eso quiera decir. Aparentemente, hay una armonía entre cuerpo y naturaleza que hemos ido perdiendo con el avance de la civilización. ¡Uaaauuu! La mayoría de mis amigos poetas estarían de acuerdo con esta afirmación. Mi abuela, que tuvo un tío al que lo partió un rayo (literalmente), probablemente no. Pero qué puede saber mi abuela de poesía. Ni siquiera ha consultado al médico más reputado -lo dicen las estadísticas, no yo- del mundo, el Doctor Google. Ni creo que lo haya sentido nombrar.




El Doctor Google, ¿merece el Premio Nobel de Medicina?:

Es un debate interesante. El Premio Nobel otorga, además de un millón de dólares, un prestigio impresionante. Un conjunto de señores y señoras de la alta burguesía nórdica deciden en los más diversos campos del conocimiento y la creación artística y la política, quiénes merecen ese premio. Luego, tal premio pasa a ser una consagración indiscutible en el campo en el que fue premiado. O mejor aún, en todos los campos, ampliando así su esfera de influencia. Lo cual está muy bien.

Mucha basura arrojaría la elefante que murió antes de explicarlo:

Una tranquila localidad media entrerriana (estoy hablando de una localidad real), tan tranquila que pasa la frontera del aburrimiento, tiene una tasa de homicidios que la sitúa, en el último año (desde que volvieron las estadísticas de asesinatos) como una de las localidades más violentas del país. Supera a varias de las localidades del conurbano bonaerense. Estoy haciendo tanto esfuerzo por no mencionar el nombre de las localidades, para no generar un pánico inútil y estigmatizante, que la redacción de este párrafo me está costando.
Pero como conozco todas las localidades en cuestión (las que no nombro), te puedo asegurar que estar en cualquiera de las localidades más peligrosas del conurbano bonaerense en la madrugada, parado en una esquina, así sea una esquina céntrica, es infinitamente más peligroso que estar parado a la madrugada en el barrio más peligroso de la localidad entrerriana en cuestión. Pero las estadísticas dicen exactamente lo contrario. Y no mienten. Matemáticas puras. Ése es el problema: la matemática es pura, es un instrumento. No es neutral y por lo tanto no es "puro" en el sentido literal del término, pero sí vale usarlo en el habla coloquial.
La antiestadística es un ingrediente de la propaganda que hoy se confunde alegremente con periodismo. La antiestadística y la basura de las redes antisociales son dos formas baratas de vender algo que parezca periodismo; incluso, cualquier imbécil sin ningún conocimiento previo de la comunicación, puede hacerlo. De hecho, lo hacen. Los medios están llenos de imbéciles que difícilmente puedan elaborar ya no una idea compleja para narrarla de manera fácil a un público menos especializado, ya no siquiera una idea coherente con silogismos elementales, sino hasta redactar correctamente una idea dictada por otros. Se ve a diario. Hasta los gobiernos dictan ideas que los que copian y pegan no detectan que están mal redactadas, que son profundamente estúpidas y hasta contraproducentes en el campo comunicacional para los interesados. Ahorremos ejemplos. Ya estoy con mi cuota diaria de enemigos nuevos al tope. Y recién son las diez de la mañana del domingo. Qué aburrido pinta el resto del día.